Villaviciosa,
Mariola MENÉNDEZ
El reciente temporal de nieve y frío ha traído un número considerable de aves a la ría de Villaviciosa en busca de alimento y de refugio frente a las temperaturas extremas. Adolfo Villaverde, de la Coordinadora Ornitolóxica d'Asturies (COA), explica que se producen dos tipos de movimientos: las llamadas «fugas de tempero», que son desplazamientos temporales hacia el sur de aves invernantes en zonas más norteñas, a las cuales regresan cuando remiten las condiciones adversas, y los desplazamientos en altitud, desde el interior montañoso hacia la costa, más acogedora.
Dentro del primer movimiento, la rasa costera asturiana ha recibido estos días a miles de avefrías y de chorlitos dorados europeos, entre otras especies, los cuales ya empezaron a llegar con la nevada de diciembre. El litoral también se ha convertido en receptor de las aves que han huido de las montañas.
La Coordinadora Ornitolóxica d'Asturies estima que estas aves regresarán a los lugares en los que se encontraban invernando antes del temporal una vez que aumenten las temperaturas. Adolfo Villaverde agrega que el frío del invierno pasado y el de éste están permitiendo observar un destacable número de avefrías y de chorlitos dorados en la ría de Villaviciosa, donde, precisamente, la invernada y el paso migratorio son los momentos idóneos para el avistamiento de aves.
El Principado ha suspendido provisionalmente la caza menor de aves, ya que los desplazamientos forzados por la nieve han mermado sus facultades. Villaverde considera que esta medida «llega tarde».