VICENTE A. MONTES ÁLVAREZ
Aquellas canciones infantiles no se pueden comparar con las últimas tendencias musicales, pero tenían su gracia. Son canciones de siempre y hasta existen grabaciones recientes para placer de los niños de hoy y refresco memorístico de sus padres y abuelos. Así, ante el desagradable asunto del Parque de la Luz, uno oye cosas que, como no es niño, no cree, que seguro son mentiras, para difamar o fruto de la desesperación; pero como me estoy acordando de la canción, pues lo cuento. Es imposible, pero me han contado que un vecino fue tratado irrespetuosamente por el máximo responsable municipal ante quejas por los continuos desmanes que se producen en la zona, que a otro se le advierte que, por seguridad de su familia, es mejor callarse, que en alguna intervención policial el asunto finalizó en colegueo, que electrodomésticos adquiridos por vecinos de esa zona son costeados con recursos municipales. No sigo, porque la música es limitada y puedo quedarme sólo con la letra. Así que cierro con esta última estrofa: por el monte las sardinas, tralará, por el monte las sardinas.