Grado,
Lorena VALDÉS
Grado sueña desde hace años con un lugar adecuado y moderno para celebrar sus actos culturales en el que nadie tenga que quedarse fuera por falta de espacio. Estos deseos se traducen en el futuro auditorio municipal, cuya inversión asciende a más de 2 millones de euros. El Ayuntamiento moscón ha desvelado algunos detalles del anteproyecto, elaborado por el arquitecto municipal, Santiago Iglesias, de uno de los edificios que más expectación despiertan entre los moscones.
A la espera de que el Principado cumpla su compromiso de financiar el 75% del auditorio municipal -el Consistorio asumiría el resto-, los vecinos de Grado pueden dibujar en su cabeza, con un poco de imaginación, cómo será este espacio cultural anexo al edificio del Sagrado Corazón, que se convertirá en la futura Escuela de Música.
El espacio de planta rectangular y de unos 800 metros cuadrados tendrá capacidad para 300 personas y se accederá a él a través del edificio del Sagrado Corazón. También se sabe que contará con un gran vestíbulo que podría dedicarse, por ejemplo, a exposiciones de gran tamaño y con otros equipamientos como camerinos, escenario de 150 metros cuadrados, cabina de proyección, un muelle de carga en la parte trasera de la finca, guardarropa, vestuarios, sala de máquinas, aseos...
El auditorio se dispondrá adaptando el escalonamiento del graderío del patio de butacas a la pendiente del terreno. El concejal de Urbanismo, Alejandro Patallo, explicó que «se trata de un edificio vanguardista que contrasta de una forma armoniosa con el edificio anexo del Sagrado Corazón. El contraste entre lo nuevo y lo antiguo da muy buenos resultados en este proyecto».
Por su parte, la concejala de Cultura, Victoria Fernández, insistió en que «la necesidad de Grado de tener un auditorio es urgente. Es evidente que las limitaciones que existen actualmente con la sala polivalente de la Casa de Cultura hacen que se queda pequeña y que no reúna las condiciones necesarias para muchas actividades culturales. La falta de un espacio adecuado hace que tengamos, por ejemplo, que programar las funciones de teatro en verano al aire libre u ocasionalmente en carpas». La edil también adelantó: «Queremos que el edificio del Sagrado Corazón sea una espacio dedicado a la música y a las artes; de hecho, estamos estudiando los usos que se pueden dar a las distintas salas con las que contará un edificio con unas magníficas instalaciones».
La asociación Amigos de Grado, padres intelectuales del proyecto de la Escuela de Música y del auditorio, se muestra optimista con la ejecución del proyecto. «El Principado tendrá que cumplir su promesa, sabemos que hay dificultades por el momento económico que vivimos, pero a Grado ya le corresponde tener este equipamiento. Otras villas como Luarca, de similar tamaño, ya tienen dos auditorios», explicó Claudio Menéndez de la Riera, vicepresidente del colectivo.
Menéndez de la Riera también afirmó que se va a trabajar «intensamente» para agilizar este proceso. «La Escuela de Música sin el auditorio es un proyecto que se queda cojo. El auditorio supone un equipamiento vital en el desarrollo económico, cultural y social de la villa moscona», añadió.