Sama de Grado,
Lorena VALDÉS
Traslado forzoso. Los miembros de la asociación cultural La Castañar de Sama de Grado no tuvieron más remedio que sacar ayer 400 piezas del Museo Etnográfico de este núcleo moscón, ubicado en las antiguas escuelas, para salvarlas de las humedades y de los desprendimientos que denuncian que sufre el edificio desde hace meses.
El nuevo destino de estos utensilios de labranza, donados por vecinos para una colección que supera las 1.000 piezas, es una cuadra vacía de la localidad, donde permanecerán hasta que el Ayuntamiento ofrezca al colectivo una solución. La presidenta de La Castañar, Patricia Arias, explicó que «por falta de espacio en el museo estos aperos estaban guardados en los baños, pero en estos espacios hay actualmente una gran humedad por el mal estado del techo, que incluso amenaza con desprenderse en zonas de la escuela».
Los vecinos de Sama lamentan la falta de sensibilidad mostrada por el Ayuntamiento ante este problema. «Creemos que con sus respuestas nos están tomando el pelo», subrayó Arias. Ante la falta de espacio y el mal estado de los locales del museo, la asociación ha decidido ofrecer las piezas que tiene repetidas a otros museos de Asturias. Prefieren donarlas antes de que se estropeen, fruto del abandono.