Pola de Siero,
Manuel NOVAL MORO
Los vecinos de Pola de Siero que se oponen al diseño del nuevo bulevar de la calle Alcalde Parrondo protagonizaron ayer una protesta obligando a los vehículos que transitaban por la travesía polesa a realizar varios giros y salirse de la vía principal. Este corte de carretera sui géneris quiso ser una advertencia a las autoridades y también a los conductores sobre los efectos que tendrá la futura reordenación del tráfico.
El proyecto del nuevo bulevar implicará la peatonalización de un amplio tramo de la calle Alcalde Parrondo, desde la entrada oriental a la localidad hasta el cruce con la calle Comadres, donde estaban precisamente ayer los manifestantes, y obligará a los coches a dar varios giros, incómodos tanto para los habitantes de la calle Florencio Rodríguez como para los propios conductores, según los vecinos.
Uno de los manifestantes, Benito Vallespín, propuso en una reunión reciente con los técnicos municipales que la calle Alcalde Parrondo mantuviera sus dos carriles abiertos al tráfico, y que para mantener el ancho de la calle se ganase terreno en una zona de desnivel entre la travesía y la calle Florencio Rodríguez a la altura del centro cultural. Su propuesta cayó en saco roto. Vallespín no niega que la nueva calle peatonal vaya a quedar muy bien estéticamente, «pero a costa de desviar los coches y hacerles recorrer una "s" y de molestar a los vecinos. No se hizo un estudio para saber el tráfico que pasará por la calle Florencio Rodríguez», aseguró.
Los vecinos consideran un error el hecho de que de toda Pola de Siero se peatonalice el único tramo que no cuenta con viviendas. Lo único que hay en todo el tramo peatonalizado son dos viviendas unifamiliares que, como tienen también salida a la calle Florencio Rodríguez, creen que no se verán demasiado beneficiadas por el cambio.
La plataforma vecinal ha entrado en contacto con representantes regionales tanto de IU como del PP para pedirles su apoyo. Asimismo, ha solicitado una reunión con el alcalde, Juan José Corrales, pero ha sido muy recientemente y por el momento no ha obtenido respuesta.
Además de un texto conjunto de la plataforma acompañado de 1.700 firmas, se han presentado numerosas alegaciones al proyecto a título individual, y también hicieron sus propuestas el PP, IU y el PINSI.