CELSO PEYROUX
La última gran batalla que se recuerda en el Camín Real de La Mesa tuvo lugar a finales del siglo VIII en las praderías de Lutos (Lodos) entre moros y cristianos. Cuentan que los sarracenos no volvieron más por estas tierras. Desde hace varios años -tal vez 2001- dos concejos hermanos por sus límites, señas de identidad, parentescos, solidaridad y vecinos de toda la vida pleitearon desde La Cruz de la Sierra hasta Peña Maurín por unas brazadas de metros cuadrados (unas 500 hectáreas) en litigio que cada uno quería hacer suyas con un baile de cifras de por medio: que si el trazado es de 1931, que si el deslinde se remonta a 1873? El caso es que Salomón -con la venda bien ajustada en los ojos, queremos entender, aunque no siempre es así- medió en el conflicto y dio la razón a los teverganos. A la alcaldesa del lugar se le hizo la boca turrón con lindezas como éstas: «La batalla ya está terminada» y «nos tocó la lotería». A ver si del «gordo» le sobran diezmos y primicias para los necesitados de Haití y de otras partes. La tierra, en definitiva, es para quien la trabaja. «Cuique suum».