Pola de Siero,
Manuel NOVAL MORO
«Me voy por imperativo legal, no porque me lo pida el cuerpo», asegura el notario de Pola de Siero, Manuel Valencia, cuando está a punto de cumplir los 70 años y, en consecuencia, se ve obligado a abandonar su puesto. Después de treinta años al frente de la notaría, ha dejado muchos afectos y aquellos que tiene más cerca le han organizado un homenaje que promete ser multitudinario.
Será el día 19 de febrero. A la una de la tarde habrá una misa en la iglesia parroquial de Pola de Siero y, a las dos y media, se celebrará una comida en el hotel Cristina de Noreña.
Los promotores de la iniciativa no dejan de insistir en que se trata de un homenaje popular a la persona, no al cargo. Esa persona que se llevará elogios y cariño a espuertas el 19 de febrero está algo abrumada por el homenaje. «No creo que lo merezca. Lo digo con la mano en el corazón». La organización, obviamente, opina lo contrario, ya que, dicen, son legión las personas a las que Valencia ha ayudado de una u otra manera.
El notario de Pola de Siero, extremeño de nacimiento, padre de seis hijos y abuelo de siete nietos, vive actualmente en Oviedo, donde tiene hecha su vida y donde se quedará. Y, aunque la ley le obliga a jubilarse, no dejará de trabajar. Seguirá haciéndolo en el Colegio Notarial de Oviedo. «Procuraré hacer lo posible para no despegarme de esta actividad que ha sido mi vida», anuncia. Y, aunque el cargo que ocupe no dejará de ser «absolutamente honorífico», según sus palabras, «no dejas de estar al día». No entiende la vida sin actividad.
Manuel Valencia recuerda muy vivamente el pregón que leyó en las fiestas de El Carmín en 1998, un acontecimiento que le ayudó a entender mejor el que ya es su pueblo y que le unió más a su gente. Por entonces dijo, y hoy en día lo sostiene, que «las villas con mercado tienen un talante especial; desde los fenicios los mercados son fuente de riqueza, de cultura y de libertad».
Con respecto a su actitud el día del homenaje, tiene claro que serán los demás, y no él, los homenajeados. «Será como una transferencia. Voy a ser yo quien les devuelva el afecto», manifiesta.
La organización calcula que acudirán entre 300 y 400 personas, entre ellas los alcaldes de los cuatro concejos del partido judicial: el de Siero, Juan José Corrales; el de Noreña, César Movilla; el de Sariego, Francisco Javier Parajón, y el de Bimenes, Emilio González.
Las invitaciones cuestan 50 euros y están ya a la venta en la notaría de Pola de Siero, en las sedes de los colegios de procuradores y abogados del Juzgado de Pola de Siero, en la cafetería El Cafetín y en el propio hotel Cristina.