Pravia,
V. DÍAZ PEÑAS
La problemática con esta mujer comenzó en abril del año pasado. Ella regentaba una tienda en el centro de Pravia cuando fue atracada a punta de navaja por dos hombres de etnia gitana. En ese momento la amenazaron para que no denunciase.
La dependienta denunció y al poco tiempo comenzó a sufrir amenazas y extorsiones por parte del entorno de los atracadores. Como recordaron ayer desde el PP, la mujer recibió notas amenazantes y sufrió pintadas e intimidaciones. Se la declaró testigo protegido y se le puso escolta.
A finales de septiembre de 2009 se dictó sentencia por el atraco. El magistrado condenó a los dos hombres de etnia gitana por atraco con intimidación y les puso penas de tres años y seis meses y de cuatro años y tres meses en prisión. Tras el juicio se retiró la escolta a la mujer, dando por supuesto que la pesadilla había acabado.
Durante este tiempo, la sociedad praviana ha mostrado su profundo rechazo a estos hechos. Se puso en marcha una campaña para criticar las amenazas en la villa y la mayoría de los comercios colocaron carteles contra la extorsión.