DAVID ORIHUELA
El Teatro Prendes de Candás es uno de los pocos templos consagrados a la cultura que quedan en las pequeñas localidades asturianas. En todas partes hay casas de Cultura y museos etnográficos que corren mayor o menor suerte. Candás tiene apenas 6.000 habitantes y su teatro, o «cine», como lo llaman en la capital carreñense, está en la misma lista que el Jovellanos o el Palacio Valdés, y es así debido a que no para un segundo. Cine, teatro de todo pelo y de todos los palos, colaboraciones con el Festival de Cine de Gijón, actividades infantiles, reuniones de asociaciones, galas o debates ciudadanos. Pocos días al año hay en los que en el Teatro Prendes no se haga algo interesante, si no para todos, sí para parte de la población. Hasta exposiciones de pintura, oiga. El sábado los candasinos podrán ver gratis la retransmisión en directo de la ópera de Verdi «Simon Boccanegra» desde su hermano mayor, el ovetense teatro Campoamor. Y que siga así.