Oviedo, L. Á. VEGA
El fiscal ha pedido el sobreseimiento del caso del guardia civil del puesto de Candás acusado de intentar matar a un sargento del destacamento el año pasado. Un informe de los médicos del Ejército señala que el agente tenía las facultades mentales anuladas cuando se produjeron los hechos. El guardia sufre una patología psiquiátrica que se manifestó ese día, en el que terminó sacando el arma e intentado matar al sargento cuando se entrevistaba con éste en su despacho. Según fuentes cercanas al caso, el guardia llegó a amartillar la pistola, pero los agentes del cuartel lograron desarmarlo antes de que disparase.
En breve, el Tribunal Militar Territorial número 4 de La Coruña dictará una resolución sobre este asunto, que podría ser absolutoria, puesto que el fiscal ha pedido el sobreseimiento de la causa. La instrucción corrió a cargo del tribunal de Valladolid. La imputación que pesaba sobre el guardia inicialmente era de un delito de atentado a la autoridad militar, aunque en un grado inferior, al no haber sufrido lesiones el mando atacado. Según el artículo 87 del Código Penal Militar, las penas por este delito van de tres meses y un día a cinco años de prisión.
Según indicó Daniel Muñoz, abogado del guardia, desde el principio se supo que el comportamiento del agente ese día era completamente extraño y no se correspondía con su trayectoria anterior, que era ejemplar. El guardia llevaba tres años destinado en Carreño. Los siete anteriores había estado en el País Vasco, donde vivió un atentado de ETA que, se presume, le afectó profundamente.
Tampoco el sargento amenazado, que ahora está destinado en Madrid, en una unidad de guías caninos, había protagonizado episodios despóticos que explicasen una reacción violenta del guardia. Se ha constatado que no se habían producido enfrentamientos anteriores y que las relaciones en la plantilla eran buenas.
Según fuentes conocedoras del caso, el agente está de baja desde que se produjeron los hechos. En caso de que sea exonerado completamente por lo ocurrido es posible que se le conceda una incapacidad permanente.