Pola de Siero, Franco TORRE
El Pleno ordinario del Ayuntamiento de Siero celebrado ayer acabó con un duro enfrentamiento entre el alcalde, el socialista Juan José Corrales, y una treintena de agentes de la Policía Local, del Sindicato Independiente de la Policía Local de Asturias (SIPLA), que se habían concentrado en una sala anexa al salón de plenos para protestar por sus condiciones laborales.
El inicio del Pleno estaba fijado para las 12 del mediodía. Instantes antes del comienzo de la sesión, los agentes, todos ellos fuera de servicio, arrojaron pasquines dentro y fuera del edificio y se concentraron en una sala desde la que se podía seguir la sesión en un televisor habilitado a tal fin.
Mientras los miembros del SIPLA se preparaban en el interior, una docena de agentes antidisturbios de la Policía Nacional se personaron en la plaza del Ayuntamiento, en previsión de la necesidad de desalojar a los manifestantes. Además, la Policía Nacional también aparcó en la vecina plaza del Cabo Noval cuatro furgones para trasladar a los posibles detenidos.
La llegada de los concejales al salón de plenos fue recibida con pitos por los manifestantes. De todos ellos, Juan Camino fue uno de los más atacados, aunque el portavoz de Pinsi se lo tomó con humor: al ver su imagen en uno de los pasquines, Camino se dirigió a los agentes para celebrar lo bien que había salido en la fotografía. La ocurrencia del edil fue recibida con humor por los agentes, aunque la posterior entrada del concejal de Recursos Humanos, Ángel Antonio García, volvió a caldear los ánimos.
Una vez que todos los concejales estaban en la sala, y a la vista de que no disminuían los gritos y pitidos de los agentes, el propio Alcalde se acercó a la sala anexa y advirtió a los manifestantes de que, en el caso de que impidiesen el normal desarrollo del Pleno, ordenaría desalojar la sala.
Pese a la advertencia, la primera intervención de Ángel Antonio García fue recibida con pitos y gritos por los manifestantes. Apenas unos instantes después, y mientras los agentes de la Policía Nacional se preparaban en el exterior, los manifestantes decidieron desalojar por propia iniciativa el edificio, con lo que la sesión pudo reiniciarse.
Tras el Pleno, el Alcalde mostró su malestar por lo que entendió un «desacato» a su autoridad como máximo responsable de la Policía Local. «La Policía tendría que dar ejemplo, y en vez de eso boicotean el Pleno, coartando el libre ejercicio de los representantes municipales, e insultan a los concejales», afirmó el regidor, que anunció que se estudiarán acciones jurídicas.
El Pleno se desarrolló, una vez pasada la concentración, sin más interrupciones. El más importante de los puntos del día era el referido al Fondo Social para este año, que quedó fijado en 86.590,40 euros, y se introdujo un límite por trabajador de 3.000 euros. Además, se aprobó una partida de 7.200 euros para las víctimas del terremoto de Haití y se decidió crear una comisión mixta de políticos y técnicos para estudiar la polución en el concejo, con especial interés en la localidad de Lugones.