Villaviciosa,
Mariola MENÉNDEZ
Los ánimos se encuentran más serenos en el seno del equipo de gobierno, aunque al alcalde de Villaviciosa, Manuel Busto (URAS), le tocará poner orden la próxima semana, tras regresar a última hora de ayer de sus vacaciones. Busto se reunirá el lunes con su socio de gobierno, el PP, después de que el portavoz popular, Juan Basilio González, anunciara que le exigiría al regidor maliayés un tirón de orejas para el concejal de Urbanismo, el independiente Rogelio Estrada, adscrito a los renovadores.
González asegura tener la conciencia «muy tranquila» y cree que «el tiempo pondrá a todos en su sitio». Asegura que en su ataque a Estrada no se mezclan temas personales y que «no es un arrebato de un día». El portavoz popular destaca que en la reunión del lunes con sus socios de gobierno pondrán sobre la mesa principalmente dos cuestiones: la no injerencia de Estrada en otras concejalías y que se resuelvan determinados puntos del Plan General de Ordenación Urbana (PGOU), actualmente en período de exposición pública. Un ejemplo son las parcelaciones y que González estima que podrían suponer al Ayuntamiento 600.000 euros en indemnizaciones. Rogelio Estrada lo niega.
Los populares anuncian que si el Alcalde apoya al edil independiente, como ya hizo el otro concejal del grupo URAS-PAS, Xicu Díaz, están dispuestos a romper la disciplina de voto, que aunque indican que no significaría la ruptura total de este matrimonio político, sí sería el inicio de la separación. No obstante, Juan Basilio González confía en que en el encuentro «impere el sentido común y las cosas volverán a su sitio». Cree que la falta de comunicación entre concejales ha ido gestando esta crisis.
Rogelio Estrada considera esta situación ridícula y defiende, como cargo electo, los debates públicos dentro de la vida municipal. «Está fuera de lugar esta pataleta», asegura, y la achaca a querer «maquillar problemas internos en el PP», en referencia a la ausencia de dos concejales populares en el Pleno, lo que, junto a su rechazo a las cuentas, impidió la aprobación de éstas. Destaca que, lejos de injerir, sólo ha defendido proyectos del área de Cultura (el museo del azabache y el traslado de la biblioteca). «¿Fue casual que la concejala responsable (Ana López) no fuera a la comisión ni al Pleno?», plantea. Pide a sus socios que cumplan con los compromisos de gobierno. «Estoy para decir las cosas como son», asegura. Apunta, además, no estar «dentro de la disciplina de partido».
Esta crisis política ha sido la más sonada, pero no la única. En octubre de 2007 el concejal de Deportes, el popular Sergio Cuadra, se enfrentó a URAS por recortes presupuestarios en su área y Estrada ha criticado en numerosas ocasiones a sus compañeros de mandato. El desenlace ahora está por ver.
El Alcalde
Manuel Busto deberá poner orden en el equipo de gobierno una vez que se reincorpore a sus obligaciones municipales tras sus vacaciones.
El PP
En ausencia del regidor, el PP afirmó estar «harto de cubrirle las espaldas» a Rogelio Estrada y le calificó de «desleal, prepotente y soberbio».
Estrada
Achaca esta «pataleta» a problemas internos en el PP.