Posada de Llanera,
G. BENGOA
El Ayuntamiento de Llanera y los empresarios han acordado exigir al Principado «de manera inmediata y sin más concesiones» la ejecución de la variante de Cayés como solución a los problemas del tráfico pesado que circula por la localidad y que provoca las quejas de los vecinos. Los empresarios y el alcalde de Llanera, José Avelino Sánchez, mantuvieron días atrás una reunión en el Ayuntamiento para abordar el asunto. Ambas partes han acordado solicitar una cita con el consejero de Infraestructuras del Principado para transmitirle la necesidad urgente de que se acometa la obra de la variante.
La Junta de Gobierno local acordó hace unas semanas establecer un límite de peso en el tramo municipal de la carretera de Cayés, para dar respuesta a las demandas vecinales y ante la falta de respuesta del Principado en la ejecución de la citada variante. Desde que se adoptara esa decisión, las empresas han remitido numerosas alegaciones al Ayuntamiento para explicar su postura y las consecuencias de esta decisión municipal. De ahí, la reunión convocada.
Los empresarios recuerdan que existe un acuerdo plenario del 22 de enero de 1966 que autorizaba a la Empresa Nacional Siderúrgica (Ensidesa), hoy Arcelor-Mittal, S. A., al uso intensivo e ilimitado de la carretera por parte de vehículos pesados y que por tanto la decisión de limitar el peso contraviene expresamente y sin alternativa alguna viable lo acordado en el Pleno de 1966. Además, los empresarios manifiestan que esta decisión provocaría graves consecuencias económicas directas e indirectas.
«No pueden seguir obviando el problema, porque hay muchas partes implicadas que llevan años exigiendo una solución», expresó el alcalde de Llanera. José Avelino Sánchez señaló que el Ayuntamiento sigue manteniendo la postura de que la variante es la única salida, pero afirma que «de no ejecutarse la obra, la intención es regular el tráfico de camiones en la zona». Sin embargo, el regidor insiste: «La variante es la única solución viable, real y definitiva para poner fin a un problema que los vecinos llevan sufriendo desde hace años». Sánchez advierte de que el Gobierno regional tiene en su poder desde 2001 un proyecto de ejecución presentado por el Ayuntamiento. También afirma que el Principado «sabe que es la única manera de arreglar esta situación sin perjudicar a ninguna de las partes implicadas».