JOSÉ ANTONIO COPPEN FERNÁNDEZ
CRONISTA DE LUGONES
Con la misma sorpresa y pesar de las familias tradicionales de Lugones, hemos recibido con sorpresa la noticia del fallecimiento de doña María Josefa Guisasola Rodríguez, que hizo discurrir gran parte de su vida en nuestro pueblo. Viuda de José María Álvarez Cofiño, el cual ejerció la medicina en nuestra parroquia durante 45 años, hasta que se jubiló en 1979, de cuyo matrimonio nacieron siete hijos, una de ellos, María, falleció.
Con estas breves palabras impresas, tan sólo deseamos rendirle nuestro más sincero y cálido homenaje a doña María Josefa Guisasola, esposa, madre y abuela abnegada, y vecina discreta y preocupada por el discurrir y evolucionar de Lugones, como así nos demostró en distintas ocasiones. En la familia que formó, con absoluta entrega y dedicación, contó con hijos abogados, ingenieros y sólo uno emuló a su padre en la carrera de medicina, en la especialidad de pediatría. Es el segundo de los hermanos, que vive en Valladolid, nunca renuncia de su origen lugonense. Francisco Javier Álvarez Guisasola, que fuera rector de la Universidad de aquella ciudad durante cuatro años y en dos legislaturas consejero del Gobierno de Castilla y León, en las carteras de Sanidad y ahora como consejero de Educación y Cultura.
Expresamos nuestra condolencia a sus hijos: José María, Francisco Javier, María Eulalia, Juan Antonio, Miguel Ángel y Covadonga Álvarez Guisasola, y demás familiares, por la pérdida de una mujer con la entereza, bondad y calidad humana, ejemplo de responsabilidad familiar.