Villaviciosa,
Mariola MENÉNDEZ
Las desavenencias en el seno de su gobierno, principalmente entre el concejal de Hacienda, Juan Basilio González (PP), y el edil de Urbanismo, Rogelio Estrada (independiente adscrito a URAS-PAS), aguardaban al alcalde de Villaviciosa, Manuel Busto, a su regreso de las vacaciones. «Nadie es imprescindible», aseguró Busto en referencia a Estrada, antes de aclarar que el pacto de gobierno entre el PP y URAS-PAS sigue adelante y que sólo buscarán el apoyo del concejal independiente «en momentos concretos».
Las tensiones dentro del ejecutivo salieron a la luz en el Pleno en el que se trataban de aprobar los presupuestos. El Gobierno no consiguió sacar adelante su propuesta por la ausencia de dos concejales del PP (uno de ellos, Sergio Cuadra, provocó el enfado de sus compañeros ausentándose momentos antes de la votación sin ofrecer explicaciones hasta el día siguiente) y porque uno de los miembros del equipo de gobierno, Rogelio Estrada, declinó apoyar las cuentas alegando que los socialistas tenían una visión más clara de las necesidades del municipio. Desde entonces, los problemas y las acusaciones entre Urbanismo y Hacienda no han hecho sino crecer.
A la vuelta de sus vacaciones, Manuel Busto se reunió con Juan Basilio González y con Xicu Díaz, portavoz de URAS-PAS, para refrendar su disposición a dar continuidad al pacto de gobierno. En eso están de acuerdo. Pero discrepan en su análisis de la situación. Busto, alcalde por URAS-PAS, es más conciliador: «Hay que dialogar en una reunión, todos juntos, porque se exageran las cosas. Hasta en las mejores familias hay discusiones». Para la reunión aún no hay fecha.
Juan Basilio González, sin embargo, compara a Rogelio Estrada con Atila y le recuerda que «un Plan General de Ordenación Urbana lo tiene que aprobar un equipo de gobierno, no un concejal». González advirtió de que, si no se atienden determinadas cuestiones del plan que han causado «grandes quejas» de los ciudadanos, «la sartén por el mango la tenemos el resto de concejales».
Manuel Busto añade que el principal problema municipal ahora mismo es la sustitución del interventor y del secretario, que se incorporan a sus respectivas plazas en el Ayuntamiento de Oviedo.
En condiciones normales, el voto de Estrada no es imprescindible para el equipo de gobierno a la hora de aprobar iniciativas, ya que los populares sumarían sus siete ediles a los dos de URAS-PAS, frente a los siete socialistas.