Noreña, Franco TORRE
Su nombre es Luis Rodríguez y es natural de Noreña, pero en el mundillo del baile es conocido por un apodo, «Luigi Bachata», que reivindica su dominio del popular ritmo dominicano y su labor de recuperación de este baile. Pese a que ya hace dos años que Luis trasladó su escuela de música desde la Villa Condal hasta Tenerife, donde reside actualmente, sus antiguos alumnos no lo han olvidado, como demostraron las casi 400 personas que participaron en la «cena-baile» que el noreñense organizó este sábado en el hotel Cristina de Noreña.
Luis Rodríguez se ha hecho un nombre en el mundillo del baile a base de talento y esfuerzo. Hace apenas cinco años, Rodríguez repartía su tiempo dando clases en Noreña, Oviedo y Gijón. Pese a contar con un gran número de alumnos, más de 500 en toda Asturias, el bailarín alternaba las clases con cursos intensivos por todo el norte de España, lo que apenas le dejaba tiempo libre. «Cuando no tenía que dar clases aquí tenía un taller en Galicia o en Cataluña, el País Vasco... estaba continuamente trabajando o de viaje».
El cansancio acumulado llevó a Rodríguez a tomarse un año sabático, para lo cual se desplazó hace dos años a Tenerife. «Lo que no podía suponer era que me iba a gustar tanto aquello. Además, vi buenas posibilidades para abrir una academia, y me decidí a trasladarme».
Rodríguez se instaló en Puerto de la Cruz, donde abrió la academia eLe.Be.Studio. No obstante, Rodríguez continúa participando en congresos de baile en la Península y retorna de manera periódica a Asturias para realizar talleres y jornadas como la del sábado, que promociona en la web www.luigibachata.com.
«La verdad es que nos ha sorprendido mucho la acogida, ya que es muy difícil congregar a 400 personas», señala el noreñense. Para explicar el éxito del evento, Rodríguez alude al «buen rollo que siempre ha reinado en todas las fiestas que hemos organizado», aunque también entiende que los participantes acuden a sus talleres por su promoción de bailes poco conocidos, pero de gran sensualidad y potente estética, como el zouk, original de Brasil, y que Rodríguez trabaja desde hace dos años con Luciano Gomes.
Pese al éxito, el profesor de baile ya prepara un evento mayor para este verano. «La fiesta realmente grande la organizamos en verano. Dura tres días, con muchos talleres intensivos, y no hay nada igual en Asturias».