Candás,
Braulio FERNÁNDEZ
El documento principal del Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) de Carreño ya ha sido finalizado y será llevado a aprobación inicial en las próximas fechas. El nuevo planeamiento, que sustituye al anterior, de 1993, destaca por la ampliación del suelo urbanizable, sobre todo en la capital del concejo, Candás, y en Perlora. Así, las dos parroquias podrán acoger hasta 1.400 nuevas viviendas en zona urbana, alcanzando las 4.000 con la creación de nuevas bolsas de suelo, según las previsiones de edificabilidad que realiza la nueva norma urbanística.
El nuevo documento que regirá el urbanismo del concejo durante los próximos años, y que se comenzó a redactar en el año 2001, prevé la ampliación del núcleo urbano de Candás hasta una nueva frontera, situada en el barrio de El Regueral y los lindes con el municipio de Gozón, con la creación de nuevos barrios, así como el crecimiento sostenido de los núcleos rurales en función de su población. Por otra parte, y respecto a los terrenos de la ciudad de vacaciones de Perlora, no se producirá ningún cambio con respecto al texto anterior, aún vigente, por lo que las futuras apuestas en el complejo tendrán que ajustarse a la normativa vigente desde 1993.
El nuevo PGOU ha bautizado por lo tanto tres nuevos barrios en Candás, a los que se sumará un cuarto que cambiará por completo de fisonomía. Los nuevos barrios serán La Unión, Pielgo I y Pielgo II, todos ellos en los terrenos que se abarcan desde la actual urbanización de El Llagarón, y hasta los límites con el concejo de Gozón. Mientras, el barrio de El Regueral, hasta ahora rural, pasará a ser urbano, con la creación de una bolsa de suelo que permitirá la creación de hasta 1.200 viviendas. Se podrá convertir, de haber la consecuente demanda urbanística para ello, en el barrio más poblado de Candás.
En la zona rural, el objetivo del gobierno ha sido que las parroquias que más necesidad de crecimiento tienen puedan hacerlo, según apuntaron. Por ello, las parroquias de Perlora o Guimarán, principalmente, verán ampliada su zona de edificabilidad, mientras que en otras zonas más dispersas del concejo carreñense se mantendrá el carácter rural de sus construcciones y su volumetría.
Destaca especialmente el caso de Perlora, ya que sus vecinos pudieron reunirse con los dirigentes durante la tramitación del PGOU. Los vecinos transmitieron al gobierno sus peticiones, que pasan por poder mantener a sus familiares en la parroquia, mediante la construcción de viviendas unifamiliares en terrenos en los que ahora no se permite construir. El total de viviendas que podrán construirse en Perlora en los próximos años alcanza el millar.
También en Perlora, pero con diferente resultado, el PGOU definirá los futuros usos del suelo, en el caso de la ciudad de vacaciones. Las empresas adjudicatarias del contrato para su explotación no podrán variar las condiciones de edificación actuales, que están vigentes desde 1993, ya que el nuevo documento de planeamiento no modifica su urbanismo, y por lo tanto, su proyecto deberá ajustarse a él. Según refleja el documento de planeamiento, el plan especial que las adjudicatarias deben elaborar para llevar a cabo el proyecto debe ajustarse a una edificabilidad del 0,25, casi la mitad de lo que pretenden.
El nuevo plan.
Vigencia.
El PGOU de Carreño, que será llevado próximamente a Pleno, sustituye al planeamiento anterior, de 1993.
Nuevas viviendas.
El documento prevé la construcción de 1.400 nuevas viviendas en los núcleos urbanos de Candás y Perlora.
Tres nuevos barrios.
Candás contará con tres nuevos barrios: La Unión, Pielgo I y Pielgo II, que enlazan con el límite del concejo de Gozón.
Paso de rural a urbano.
El barrio de El Regueral, hasta ahora rural, pasará a ser urbano.