Grado,
Lorena VALDÉS
Sonrisas, felicitaciones y gestos de aprobación. Las obras de rehabilitación del edificio del Sagrado Corazón como escuela de música de Grado están en la recta final y el alcalde, Antonio Rey, junto a varios concejales, miembros de la asociación Amigos de Grado y representantes de El Corte Inglés, empresa adjudicataria de la obra, visitaron ayer el interior del edificio para dar el visto bueno a los trabajos, que concluirán a finales del mes de abril. Todo está prácticamente a punto para que el Sagrado Corazón vuelva a latir.
Tras quince años de espera y de lucha, el presidente de la asociación Amigos de Grado, Javier Prada, no oculta su emoción al cruzar junto a otros miembros del colectivo, por primera vez, el umbral del Sagrado Corazón. El proyecto, del que se consideran «padres intelectuales», se convertirá dentro de dos meses en una realidad.
Del Colegio del Sagrado Corazón, que cerró sus puertas en la década de los años setenta, sólo queda la fachada. El interior se ha trasformado por completo para dar paso a unas instalaciones luminosas, amplias y modernas. La inversión de este proyecto asciende a 1.319.998 euros, aproximadamente.
En la planta baja, de 233 metros cuadrados, se ubica un amplio «hall» de entrada, un espacio reservado para la cafetería, los aseos, un punto de atención al público y el área administrativa, con despachos, sala de reuniones para profesores y el archivo. Al poco de iniciar el recorrido la expresión más repetida por los visitantes ya era: «¡Vaya lujo de escuela!».
Sólo hubo que esperar a ascender a la parte trasera de la primera planta, que alberga 7 aulas, una doble para las clases de danza, y aseos, para que proyecto del futuro auditorio municipal se pusiese sobre la mesa. Amigos de Grado pide un nuevo esfuerzo al equipo de gobierno para que la infraestructura cultural se convierta en realidad. «Alcalde, vas a tener que empufarte con el auditorio», propuso el vicepresidente de la asociación, Claudio Menéndez de la Riera. Rey no dudó en pedir incluso ayuda divina para que el Principado, que no ha incluido ninguna partida en los Presupuestos de este año para este proyecto, reconsidere su postura y las obras arranquen lo antes posible en la parte trasera de la escuela de música.
Los asistentes se olvidaron de compromisos incumplidos y de cualquier otra decepción en el bajo cubierta del edificio, que antiguamente se destinaba a desván. El espacio, de casi 200 metros cuadrados, dispone de seis aulas de enseñanza de las distintas especialidades musicales. Además, cuenta con un amplio espacio diáfano dedicado a biblioteca, fonoteca y videoteca. Las aulas de esta última planta se iluminaron por medio de nuevos elementos abuhardillados en la cubierta, que con un diseño triangular en su frente pretenden recoger la forma heredada del cuerpo central en la fachada del edificio original.
Los responsables de la obra aseguraron que el proyecto estará finalizado en la fecha prevista: abril de 2010. Estos días se decidirá el color de la fachada, tras varias pruebas, y se comenzará con los accesos del edificio. Todo contra el reloj. «Estamos acostumbrados al "sprint" final», concluyeron los técnicos.