JUAN A. LÁZARO
Cuando termina la temporada de pesca del salmón y todo el mundo se tira a los medios de comunicación para hacer una valoración de la temporada, casi nadie hace referencia a que es justo en ese momento cuando empieza el momento más importante de todo el año para el rey del río. Que pesquen y desnuquen muchos peces no significa que esa temporada haya sido buena, ya que, como mucho, diremos que se trata de una temporada buena para la pesca, pero no necesariamente un buen año para los salmones. Desde mediados de diciembre hasta mediados de enero, los salmones tienen sus especiales Navidades y tratan de garantizarnos más ejemplares, para que nos divirtamos con ellos en los meses estivales. Pasearse por el Pigüeña, medio y alto Narcea (en su tramo salmonero) y actualmente por el Nonaya, en estas fechas, puede resultar interesante, aunque la cosa cada vez vaya a menos. Ahora nos toca admirar a los machos de hocico apuntado pegarse y a las hembras, desovar con pasión. Algunos Reyes llegan después del 6 de enero y otros celebran el Carnaval en agosto.