Cabayín,
Manuel NOVAL MORO
La empresa estatal Hunosa ha comenzado los trámites para emprender la reindustrialización del pozo Pumarabule, de Carbayín, con el encargo de la redacción de un estudio de detalle para la ordenación de los terrenos con el objeto de que acojan en un futuro próximo algún tipo de actividad industrial.
La mina cesó definitivamente su actividad en 2005 y desde entonces los terrenos permanecen inactivos. Los únicos trabajos que se han realizado en ella eran labores de mantenimiento relacionadas con la seguridad minera. Esto, en parte, retrasó el desarrollo del área industrial que se pone ahora en marcha.
El concejal de Urbanismo de Siero, Julio Carretero, instaba recientemente a la dirección de Hunosa a que llevara a cabo los trabajos previos para ese futuro desarrollo, una petición que fue bien recibida por Hunosa, como explicaba el responsable de patrimonio de la empresa, Avelino Rancaño. «Nosotros sabemos del interés del Ayuntamiento y el propio concejal es conocedor de nuestros esfuerzos por llevar el desarrollo en el menor tiempo posible», señala.
Rancaño explica que en junio de 2007 la Comisión de Urbanismo y Ordenación del Territorio (CUOTA) daba el visto bueno al plan especial con el que Hunosa pretendía relanzar la actividad en todos sus terrenos, y en noviembre de ese mismo año comenzó el proyecto de desarrollo de la antigua mina de Solvay, en Lieres, cuyo plan especial está aprobado y cuya urbanización se encuentra actualmente en obras.
En Carbayín el desarrollo urbanístico se retrasó debido a las mencionadas labores de seguridad, y ahora que se ha desbloqueado Hunosa pretende darle la máxima agilidad. Rancaño asegura que se procurará una tramitación administrativa ágil y que la empresa se pondrá a trabajar para poner en marcha cuanto antes el nuevo emplazamiento industrial.
En dos meses la empresa tiene previsto tener aprobado el estudio de detalle. Además, añade Rancaño, se llevarán a cabo estudios geotécnicos para comprobar cómo se comportan los terrenos. Se trata de una zona que no tiene buena compactación y la intención es contar con una buena topografía y estudios geológicos para evitar imprevistos una vez que comiencen los trabajos.
Cuando se concluyan todos estos trámites será el momento de elaborar un plan especial y urbanizar los terrenos para conseguir suelos industriales aptos para acoger proyectos empresariales. Serán el estudio de detalle y el plan parcial los que determinen el número de metros cuadrados útiles de las antiguas instalaciones mineras. Con este desarrollo y el del Centro Tecnológico de la Madera de Asturias, situado en un edificio en las inmediaciones y que está pendiente de apertura, se pretende relanzar económicamente la parroquia minera, fomentar el empleo y, sobre todo, fijar población.
El concejal de Urbanismo dice que la intención es simultanear el desarrollo de Pumarabule con los de los pozos de Lieres y de Mosquitera. Concretamente, según Avelino Rancaño, en el pozo de Mosquitera que comparten Langreo y Siero se está ultimando también un estudio de detalle que se presentará próximamente por registro en ambos ayuntamientos.