Lugones,
Manuel NOVAL MORO
No hay duda de que Siero es un municipio diverso donde hay muchas opciones para todo. Un buen ejemplo de ello es el crecimiento que han experimentado en los últimos años dos de sus poblaciones más importantes: Lugones y La Fresneda. Situadas en la misma área de influencia, son dispares por origen, por idiosincrasia y por modelo de crecimiento, y aun así ambas han triunfado hasta colocarse como puntos preeminentes en el municipio. Aunque el pinchazo de la burbuja inmobiliaria ha frenado, igual que en todas partes, la buena marcha de su desarrollo residencial, ambas han crecido durante años hasta convertirse en los principales referentes en cuanto al tipo de vivienda.
Lugones es, con más de 12.000 habitantes, la localidad más poblada de Siero, debido a los servicios que ofrece y, especialmente, a su ubicación a pocos kilómetros de Oviedo por carretera y a cinco minutos en tren.
Esta ubicación estratégica es también su limitación. Todas las carreteras importantes que pasan junto a la localidad son además barreras para su crecimiento. Ello hace que en la mayor parte de su territorio, con la excepción de la zona de El Carbayu y algunos terrenos en la parte Sur, la villa se vea obligada a crecer hacia arriba. Prueba de ello es el registro municipal de viviendas unifamiliares construidas. Lugones no pasó, desde 2002, de las diez viviendas unifamiliares salvo en los años 2005 y 2006.
En cambio, se han desarrollado en la localidad grandes promociones de viviendas en pisos. Lo cierto es que la villa ha sido superada por Pola de Siero en número de viviendas construidas, que alcanzó los 1.838 pisos en los últimos ocho años, frente a los 1.794 de Lugones, pero ha sido algo coyuntural. Pola de Siero comenzó con su gran proyecto residencial, el área Siero-Este, antes de que la crisis azotara al sector, y tuvo tiempo a construir mucha vivienda. Lugones, en cambio, tenía en sus previsiones el área residencial de La Ería, pensada para unas 2.000 viviendas, que se ha retrasado con motivo de la crisis. Con pinchazo y todo, Lugones ha superado ampliamente a la Pola en construcción de pisos en los últimos dos años: 174 pisos frente a 79 en 2008 y 61 frente a 64 en 2009.
Respecto a La Fresneda, representa un modelo totalmente distinto. Nació como una urbanización con unas pocas casas y sigue creciendo como tal, aunque el aumento de equipamientos y el creciente movimiento vecinal acercan a la localidad cada día a su condición de pueblo. La urbanización ha venido encabezando en los últimos años la construcción de viviendas unifamiliares. Salvo la plaza Mayor, que presenta varios edificios con pisos, lo que predomina en La Fresneda son las casas bajas, los adosados y las viviendas de planta individual.
En los últimos años la urbanización ha venido encabezando la construcción de unifamiliares muy por encima del resto de localidades del municipio. Registró cifras de construcción muy importantes desde 2002. Ese mismo año construyó 32, al siguiente, 60; en 2004, 34, y en 2005, 67. El punto álgido de la construcción en la urbanización llegó en 2006, con 137 nuevas viviendas unifamiliares, y las buenas cifras se mantuvieron en 2007, con 54 casas construidas. La crisis, sin embargo, hizo caer en picado la construcción en La Fresneda, que por primera vez se situó por debajo de otros pueblos de Siero. En 2008 construyó sólo 9, y en 2009 la caída fue fulminante: sólo dos viviendas en un año. Ahora, las localidades se enfrentan a problemas muy dispares. La Fresneda debe luchar contra su estigma de ciudad dormitorio con la vista puesta en Oviedo y proveerse cada vez de más contenido social y cultural, y conseguir servicios que hacen pueblo, como un buen transporte público.
Por su parte, Lugones se enfrenta a todo lo contrario. Es, sin duda, la localidad de Siero con la vida social más rica y con mayor efervescencia cultural, pero tiene problemas como la densidad del tráfico o la contaminación, que debe afrontar para seguir creciendo adecuadamente.