JOSÉ A. ORDÓÑEZ
La que ya parece interminable polémica a cuenta del lugar exacto del desembarco de Carlos V está muy bien, pero en ningún caso debería condicionar la recuperación histórica y turística de la piedra del Cahiz, que durante siglos hizo las veces de muelle de Tazones, cuando en esta coqueta aldea costera aún no había espigón. En el cruce de opiniones y de teorías, o en el choque intelectual a cuenta de las interpretaciones de los escritos de Laurent Vital, hay una cuestión irrebatible, y es que el emperador entró en España por Villaviciosa. Por tanto, lejos de localismos internos, tiene que ser el concejo quien se aproveche de este hecho. Para ello, además de la rehabilitación de la casona de los Hevia, también debería ser todo el municipio, con la Corporación al frente, quien se vuelque en apoyar un proyecto para el histórico y emblemático puerto de Tazones. De esa manera será toda Villaviciosa, y con ella la comarca entera, quien logre apuntarse un tanto imperial.