Pola de Siero, Franco TORRE
«En Lugones todos me conocen como José, el del bar Madrid». La trayectoria política de José Antonio Noval, nuevo alcalde de Siero, es de sobra conocida. Concejal de Hacienda con el PP durante el mandato de José Aurelio Álvarez, Noval le sucedió como cabeza de lista de los populares, y por tres veces hincó la rodilla ante Juan José Corrales en la lucha por la Alcaldía. No obstante, más allá de esa tibia reseña se encuentra a un sierense de pro, orgulloso de sus raíces.
Pese a que su nacimiento se produjo, hace ya 55 años, en la parroquia de Lieres, Noval se autodefine como «lugonense nacido en Lieres», ya que con apenas tres años se mudó con sus padres a Lugones, donde la familia Noval regentó el bar Madrid. «Cogieron el negocio justo el día que cumplí tres años, y nos instalamos allí. En Lugones todo el mundo me conoce como José, el del bar Madrid», rememora Noval.
Durante las siguientes tres décadas fue testigo de excepción del progresivo crecimiento de la localidad. «Éramos 3.000 vecinos, y todos nos conocíamos, tanto en Lugones como en las parroquias próximas», señala Noval, que aunque celebra el desarrollo de la zona siente una cierta añoranza al recordar el Lugones de su juventud. «Fueron años muy felices», dice a modo de justificación.
Su primera formación la realizó con los hermanos Maristas de la Enseñanza, aunque la Secundaria la cursó en el Instituto de Lugones. «Tengo de las dos instituciones un recuerdo ejemplar», explica. El Alcalde rechaza la usual contraposición entre educación pública y concertada: «He conocido los dos modelos, y creo que la diferencia es falsa, etérea. Se debe hablar de buen colegio y mal colegio».
Los hermanos Maristas le inculcaron a José Antonio Noval unos hábitos de trabajo que le han acompañado toda la vida. «Eran los años en los que los Maristas participaban en aquel concurso de Televisión Española, "Cesta y punto"», añade con una sonrisa el Alcalde.
Tras la básica, Noval presenció la puesta en marcha del Instituto de Lugones. «El Ayuntamiento de Siero tiene una deuda pendiente con la primera directora, doña Mari Paz, que con aquel instituto dio mucha vitalidad a Lugones». Y añade: «Ese instituto se inauguró y se hizo gracias a la gestión de dos grandes amigos míos: don Luis Miranda y don José María Ramos Valdés».
Precisamente, el fallecimiento de Miranda aún afecta al Alcalde, que había estado con el carismático ex futbolista el día de su trágico accidente.
Además de su directora, Noval también guarda un recuerdo imborrable de otros docentes, «de calidad humana e intelectual»: el tristemente desaparecido Cristóbal Rodríguez, profesor de Griego; doña Matilde, que guio sus pasos en la literatura y con la que coincidió en las coordinaciones de Lengua y Literatura; Nieves Barragán, profesora de Latín; Ramón Sancho Miñano... «Todos ellos desarrollaron una labor impresionante en aquellos primeros años». Esa predilección por las Letras llevó a José Antonio Noval a formarse como profesor de Lengua y Literatura, labor que desempeña en el Colegio de Los Robles, en Pruvia, desde hace 30 años.
Su vida familiar ha sido igualmente feliz. Noval está casado con Belarmina Montes, actualmente diputada regional por el PP, con la que tiene dos hijos. «Paradojas de la vida, me casé en el pueblo de mi padre, en Traspando», explica. En 1987 el matrimonio se trasladó a vivir a la Pola, localidad en la que aún residen.
En paralelo, Noval comenzaba una carrera política que le llevaría, con el paso de los años, a ocupar los más diversos cargos dentro del Pleno sierense: concejal de Hacienda y teniente de alcalde con José Aurelio Álvarez, líder de la oposición en el prolongado período de Juan José Corrales y, finalmente, alcalde de Siero tras la polémica renuncia del regidor.
Pese a los años transcurridos, y a los diversos vaivenes políticos que finalmente le han aupado a la Alcaldía de Siero, Noval sigue siendo el mismo apasionado de la lectura que en su juventud. «Podría decirse que soy un discípulo de Guttenberg», afirma sonriente el regidor.
De hecho, ese amor por la lectura quedó patente en su toma de posesión, cuando tuvo un recuerdo para el recientemente desaparecido Miguel Delibes. Además de los libros, Noval se declara un «devorador de prensa», y reivindica la importancia de esencial de los medios escritos en la democracia. «Si los ciudadanos no tienen información, no tienen la capacidad de reflexión necesaria», argumenta. De profundas creencias religiosas, José Antonio Noval relativiza esta postrera victoria política, y recuerda una reflexión del padre de Miguel Indurain: «Cuando ganó el quinto Tour en la televisión sacaron a su padre y un periodista le preguntó por la victoria. Y él le respondió: "Le queda la más importante, ganar el cielo"».