Pola de Siero, Franco TORRE
Julio Carretero y Ángela Llende ya no forman parte del PSOE. La comisión ejecutiva federal del partido, con sede en la madrileña calle de Ferraz, tras estudiar el expediente abierto por la comisión ejecutiva local de Siero y rechazar las alegaciones presentadas por los dos ediles, ha decidido expulsar a ambos del partido.
Los dos concejales fueron expedientados semanas atrás por negarse a renunciar a su posición en la lista para la elección de alcalde, tal y como les había ordenado la comisión ejecutiva local que encabeza Roberto García Morís. El objetivo que buscaba la ejecutiva con esta maniobra era hacer que corriese la lista para que el «número 6», Ángel García, «Cepi», pudiese ser el candidato socialista a la Alcaldía. Ni uno ni otro pasaron, porque el PP se hizo finalmente con el gobierno.
Ante la negativa de Carretero y Llende a firmar la renuncia, la comisión ejecutiva local abrió un expediente a ambos ediles el 26 de febrero. En aquellos momentos, Morís y sus colaboradores más cercanos entendían que con esta decisión, que contaba con el respaldo de la FSA, forzarían la candidatura de Cepi bien porque Carretero y Llende recularían o bien porque el expediente determinaría su expulsión del partido y permitiría presentar a su candidato.
Pero los cálculos de la ejecutiva se demostraron erróneos. Los dos ediles reforzaron su posición y comenzaron a apurar los plazos de alegaciones, sabedores de que la obligatoriedad de convocar el Pleno de elección en un plazo de diez días desde la renuncia del Alcalde les daba un margen más que suficiente para llegar a ese Pleno con sus derechos intactos.
Las cosas se complicaron aún más para la ejecutiva el 2 de marzo, cuando otros dos concejales, Yoya Álvarez y Herminio Llamedo, abandonaron el partido y el grupo en solidaridad con sus compañeros.
Apenas una semana después venció el plazo para convocar el Pleno. La ejecutiva y la FSA quemaron su último cartucho y solicitaron por vía judicial retrasar el Pleno hasta que la expulsión fuese firme. No sólo no se logró este objetivo, sino que, además, esta maniobra movilizó al PP y a los grupos minoritarios, especialmente el Pinsi y la Plataforma Vecinal de La Fresneda, que esa misma semana auparon a José Antonio Noval a la Alcaldía. Finalmente, el trámite de alegaciones ha concluido, aunque Carretero y Llende aún no tienen comunicación oficial de Ferraz, y los dos ediles ya no pertenecen al PSOE. Pero esta decisión no consuela a la ejecutiva, que mañana se enfrenta a una prueba de fuego con la asamblea.