Pola de Siero,
Manuel NOVAL MORO
El ex alcalde de Siero Juan José Corrales protagonizó el pasado domingo una de las intervenciones de la asamblea del PSOE local celebrada en el hotel Longoria Avenida de El Berrón. Su discurso fue uno de las más breves y también de los más tranquilos.
El ex regidor quiso mantenerse en un segundo plano en la asamblea, y cuando se puso detrás del atril para hablar lo hizo con vocación de dejar claro que su carrera política ya está terminada. Corrales volvió a insistir en que su dimisión fue una decisión personal, y que nadie lo forzó a ello. Tras esta decisión ya no está en la vida publica y su única intención ahora es seguir colaborando como militante de base, como uno más.
Ahora ha vuelto a la normalidad de su vida privada, convertido en un vecino más de Siero, y es donde quiere permanecer.
Corrales defendió, asimismo, a la comisión ejecutiva encabezada por el secretario general Roberto Morís y con Javier Rodríguez Morán como secretario de Organización. Se refirió especialmente a las críticas que se han vertido desde distintos ámbitos a la excesiva juventud de quienes dirigen la agrupación del PSOE de Siero. El ex alcalde dijo que había que utilizar otro argumento distinto del de echar la culpa a la edad. «Nadie tiene la culpa de haber nacido más tarde», dijo Corrales.
Su intervención en la asamblea fue de las pocas que defendieron la labor de la comisión ejecutiva. La mayoría fueron muy críticas con el modo en que se había gestionado la sucesión de Corrales, con el conflicto que enfrentó a los partidarios de Ángel García, «Cepi», con los de Julio Carretero y que desembocó en la pérdida de la Alcaldía, que pasó a manos del PP.
La otra intervención a favor de la ejecutiva fue la de la concejala Mari Luz Quince, que volvió a insistir en que la causa de todo este conflicto fue el empecinamiento de Julio Carretero y de los que lo apoyaron para que no renunciara a su posición de número dos de la lista electoral, y por tanto a su candidatura a la Alcaldía.
Uno de los asuntos que salieron a debate como fondo del enfrentamiento entre los partidarios de Corrales y los de Carretero fue el de las privatizaciones. Según parece, Julio Carretero no estaba por la labor de privatizar el servicio del agua, y tampoco veía con buenos ojos la propuesta, que sí parecía defender Juan José Corrales, de centralizar la oferta deportiva del municipio en un gran centro polideportivo de gestión privada.