Pola de Siero,
Mariola MENÉNDEZ
El Ayuntamiento de Siero pedirá a la Consejería de Medio Ambiente que estudie si las obras que se ejecutan para abrir una vía de servicio e instalar una torre de la línea de alta tensión entre Soto Ribera y Penagos en Traspando se ajustan a la legalidad, después de las quejas y la oposición de los vecinos.
Así lo confirmó ayer el alcalde, José Antonio Noval, al haber sido esta Administración la que autorizó los controvertidos trabajos en noviembre del año pasado. Noval explica que en el acta previa a la ocupación, de enero de 2010 y realizada tras la aprobación del estudio de impacto ambiental, el Ayuntamiento aceptó varias condiciones.
Además de la servidumbre permanente de paso aéreo, la operación implica la ocupación temporal de los terrenos necesarios para la ejecución de las obras de 2.500 metros cuadrados de superficie. Es en esta zona en la que se está actuando para realizar la citada vía, según Noval. Destaca que «la ley de expropiación permite la ocupación de terrenos para realizar accesos con el fin de acometer las obras». El regidor sierense también incide en que se trata de una «obra supramunicipal y no necesita autorización municipal», aunque añade que si hubieran detectado cualquier ilegalidad la hubieran parado. Asegura que desde el pasado jueves están recopilando toda la información sobre estos trabajos que han puesto en pie de guerra a los vecinos de Traspando.
El presidente de la asociación vecinal, Faustino Menéndez, asegura que ahora están estudiando si emprenderán acciones legales tras la reunión que ayer mantuvieron con el alcalde de Siero y que según apuntan no les dejó satisfechos. Incluso, continuaron con las concentraciones en el Consistorio como muestra de disconformidad con estos trabajos.
Menéndez sostiene que no aceptan las explicaciones dadas por el regidor municipal de que la controvertida pista se incluye dentro de la expropiación de 2.500 metros cuadrados. Destaca que «no consta» en el proyecto y, según asegura, tampoco lo recoge el estudio de impacto ambiental. «El acceso está trazado por otro lugar», esgrime Menéndez.
No obstante, los vecinos de Traspando no están dispuestos a tirar la toalla y manifiestan que seguirán luchando para conseguir la paralización de los trabajos que se están realizando en la vía del Toral, ya que consideran que carece de los permisos pertinentes. Además, manifiestan que el Ayuntamiento «sí tiene poder para actuar».