Villaviciosa,
Mariola MENÉNDEZ
El presidente de la Confederación Hidrográfica del Norte, Jorge Marquínez, visitó ayer Villaviciosa, acompañado de varios técnicos, para estudiar de primera mano las mejoras que pueden llevarse a cabo en el curso del río Linares para minimizar el efecto de futuras crecidas. No obstante, el propio Marquínez advirtió de que «eliminar las inundaciones es imposible», ya que las principales zonas afectadas por la riada del pasado 16 de junio, Les Colomines y La Barquerina, se sitúan en «cotas bajas», en la cola del estuario y en la ribera de la confluencia entre los ríos Valdediós y Linares, con abundantes caudales.
Aunque los responsables de la Confederación analizan aún cómo reducir los riesgos, ya plantean algunas soluciones, como la limpieza del cauce y la disminución de algunas cotas, tratando de derivar el exceso de caudal a las vegas y zonas no desarrolladas.
Marquínez recomienda tener en cuenta en futuras edificaciones la probabilidad de que estos territorios vuelvan a anegarse. «Villaviciosa es una zona baja, que históricamente ha sufrido inundaciones y es vulnerable», insistió el presidente de la Confederación Hidrográfica. Así y todo, las estadísticas indican que la intensidad de la reciente riada, que se complicó al coincidir con la pleamar, se repite una vez cada medio siglo.
Jorge Marquínez ve aventurado pronunciarse sobre si las obras del paseo fluvial pudieron potenciar el desbordamiento del Linares al reducir su cauce, como así apuntan los vecinos. No obstante, sí reconoce que estos trabajos «mejoraron la situación en algunos sitios pero perjudicaron en otros».
La oficina técnica municipal considera que «la única solución» pasa por levantar un puente nuevo donde se ubica el de Huetes, ya que, a su juicio, actúa como tapón y crea remansos, así como diferentes alturas del caudal. «Es un disparate y constituye la pieza clave», alertan y así se lo han hecho saber a los responsables de la Confederación Hidrográfica. Estiman que el coste de construir un nuevo paso rondaría los 1,4 millones de euros.
Los daños más graves causados por la riada en los bienes municipales son los del teatro Riera, que superan los 500.000 euros y afectan al sótano y hasta la séptima fila de butacas. Ayer se abrió la oficina de información a los afectados.