Nava,
Mariola MENÉNDEZ
Carmen Ruiz-Tilve, pregonera de la trigésimo tercera edición del Festival de la Sidra, que se celebra este fin de semana en Nava, invitó ayer a los navetos a leer a la escritora Dolores Medio, cuya figura ha sido rastreada por la cronista oficial de Oviedo. Medio obtuvo en 1952 el premio Nadal de literatura con «Nosotros, los Rivero» y su profesión como docente la llevó hasta la localidad naveta de Piloñeta. Allí gestó «Diario de una Maestra», en el que representó con gran realismo el mundo rural de 1935.
Ruiz-Tilve explicó que la influencia de su novio animó a Medio a innovar con sus alumnos navetos. Incluso retó a las directrices de la época y «se puso pantalones. Fue su perdición laboral y su bendición literaria», explicó. Una posterior denuncia del cura de Piloñeta forzó su marcha de Nava. Ahora, a punto de cumplirse el centenario de su nacimiento, la catedrática ovetense anima a bucear en la prolífica obra de esta autora. La biblioteca municipal de Nava dispone de varios de sus libros, animó Ruiz-Tilve.
Otro de los actos previos a la celebración del Festival de la Sidra fue la proyección de un fragmento del noticiario «El Nodo», de 1954, que recogía el segundo concurso de escanciadores organizado con motivo de las fiestas de San Pedro de La Felguera. Ha sido uno de los descubrimientos documentales del historiador y responsable del trabajo de investigación de la candidatura de la sidra a Patrimonio Cultural de la Humanidad, Luis Benito García, quien explicó la evolución y sofistificación que han ido adquiriendo estos certámenes. Destacó que en aquella época sólo se exigían cuatro culetes y tampoco tenían en cuenta la bebida vertida. Este noticiario refleja el apoyo institucional a la promoción de la sidra.