Grado,
L. VALDÉS
Pulseras hechas con chapas de latas de refrescos, bolsos elaborados con cremalleras, anillos de lego, pendientes de gominolas, broches de naipes, ramos de novia de bombones y pendientes de carbón fueron algunas de las originales propuestas que se pusieron ayer a la venta en los puestos de la octava edición de la feria de artesanía de Grado, organizada por la concejalía de Ferias y Mercados.
El público disfrutó, además, en el parque San Antonio del trabajo «en vivo» de los artesanos y los más pequeños de la casa colaboraron en la creación de piezas a partir del barro.
Los ramos de novia de Chupa Chups, bombones y piruletas elaborados por la joven Brisa Franco, de Colloto, fueron uno de los artículos que más curiosidad despertaron entre los cientos de visitantes que se dieron cita en la tradicional feria moscona. «Esta es la solución para que ninguna amiga de la novia se quede compuesta y sin ramo», explica la artesana. Su precio: 15 euros.
Alma Bernardo, estudiante de Medicina, aprovechó la feria para sacarse «un dinerillo extra» con sus complementos hechos a mano. Sus diademas de brujas, piratas y princesas causaron furor entre las niñas y no tan niñas. La joven compitió con el resto de expositores con su oferta de 2x1.
La banda de gaitas «Soto Rey» amenizó una feria en la que tampoco faltaron bufones, malabares ni cuentacuentos. Grado sacó partido a unas manos que crean arte.