Pola de Siero,
Manuel NOVAL MORO
La nueva carretera que comunica Noreña y Pola de Siero con el enlace de la Autovía Minera en Ferrera ha sido abierta en varios tramos a pesar de que no está terminada y sigue todavía en obras. Aunque la apertura sea parcial y provisional, el estreno de estos tramos acaba con años de problemas denunciados por los vecinos de la zona y por usuarios habituales de la calzada, que se encontraban cada poco tiempo con grandes baches, provocados especialmente por el continuo paso de camiones y vehículos pesados.
El tramo abierto entre Noreña y el enlace es el que más recorrido tiene y el que más problemas evita. La carretera, una vez finalizada, deberá partir desde la glorieta de entrada a Noreña desde la Carretera Carbonera.
El tramo provisional, sin embargo, se abre desde un desvío en las inmediaciones del palacio de Miraflores. Y tiene el asfalto renovado ya casi hasta la entrada del cruce. Con esta apertura se solucionan los principales problemas: la bajada desde el palacio de Miraflores, las inmediaciones del bar Fano y las proximidades del enlace de la Minera. En todos estos puntos se produjeron en los últimos meses daños a vehículos que provocaron incluso denuncias contra la Administración. Asimismo, se evitan futuros riesgos de inundaciones. Un tramo por el que ya no pasa la calzada se anegaba hasta hace poco cada vez que había lluvias copiosas por el desbordamiento del riachuelo conocido como río de Ferrera o río Murias. No obstante, la limpieza reciente del cauce hace más difícil que ocurra.
En cuanto a la parte de Pola de Siero, por el momento se ha abierto tan sólo un pequeño tramo justo en la llegada al enlace que, eso sí, evita los enormes baches que se formaban hasta ahora. El resto del recorrido se encuentra en obras, y otro de los problemas de la calzada, su estrechez en algunos tramos, sigue existiendo.
Con todo, la apertura de los nuevos tramos no sólo ayuda a mejorar el tráfico, sino también da una idea del gran cambio que implicará la nueva carretera una vez terminada.