Con el calor, eventual, y el sol, más eventual aún, del desconcertante estío astur, esta es una buena época para reflexionar sobre lo acontecido en el Bajo Nalón el 22 de mayo. La hecatombe socialista, a escala estatal y regional, no afectó excesivamente a nuestra comarca, exceptuando el golpe de mano de Soto, donde las cosas son parecidas pero muy diferentes. Como ya anticipamos semanas antes del evento electoral en estas mismas líneas, nuestros pronósticos han estado bastante afinados y los alcaldes han renovado sus mayorías. El enésimo fracaso de la atomizada y dividida derecha praviana, la indefinición y bisoñez de la oposición murense y la decisión del Alcalde de Soto de encabezar una lista independiente dictaron sentencia, dejando en evidencia los deseos y las ambiciones de algunos y algunas postulantes. Repetiremos el modelo preelectoral y dedicaremos un artículo a cada concejo del Bajo Nalón, analizando los caprichos de las urnas, aunque, al final, la vida sigue igual.