Lugones,
Manuel NOVAL MORO
El Banco de Alimentos de Asturias ha batido en 2011 el récord de recogida de existencias, pasando del millón y medio de kilogramos del año anterior a más de 2,1 millones en el presente año, según datos ofrecidos por uno de los patronos voluntarios de la sociedad, Bernardo Sopeña, durante una visita del delegado del Gobierno, Francisco González Zapico, a la nave de almacenamiento que la organización tiene en el polígono Puente Nora, en Lugones.
Sopeña asegura que la necesidad había sido mucho mayor este año y con ella la generosidad, dando como resultado la campaña con más entrega de alimentos de entidades privadas, públicas y de cualquier otro tipo. «Han respondido en gran medida a las demandas; se nos desbordó hasta el punto de que no pudimos almacenarlo todo en la nave que tenemos en Lugones».
Sopeña explicó que el Banco de Alimentos surte en buena medida la Cocina Económica de Oviedo y de Gijón, y cuenta con otras muchas instituciones que reciben sus alimentos, donados gratuitamente por empresas y particulares.
Entre las labores de la organización, que funciona únicamente con el trabajo de voluntarios, está el reparto de los excedentes de alimentos de la Unión Europea. De los 26.000 beneficiarios que han tenido este año los excedentes, la mitad le corresponde repartirla al Banco de Alimentos y la otra mitad a la Cruz Roja.
Zapico, por su parte, destacó el hecho de que la Unión Europea haya decidido prorrogar durante dos años la aportación anual de 74 millones de euros al plan de ayuda alimentaria a los necesitados, de los que 1,08 son para Asturias. Según el delegado del Gobierno, recientemente estuvo a punto de aprobarse una rebaja sustancial de la cantidad, de 74 a 18 millones, pero finalmente el apoyo de un buen número de países llevó a prorrogar la ayuda. Dentro de dos años se volverá a evaluar si hay que continuar con el proceso o cambiarlo por otro sistema. «Que continúe dos años más es positivo en los tiempos que corren», opinó Zapico.