Dos empresas optan a la propiedad del macelo de Noreña tras empatar en la puja

El juez decidirá entre Matadero de Mieres y Mafrimargo, que ofrecen 1,8 y 1,75 millones de euros, una vez analizado su plan de negocio

19.09.2015 | 05:22
Los trabajadores del Matadero de Noreña, ayer, a las puertas del Juzgado, en Oviedo.

La pugna por hacerse con la titularidad del Matadero Central de Asturias, con sede en Noreña, queda reducida a dos empresas: Macelo de Mieres, que lidera el empresario cárnico Manuel del Busto, y Mafrimargo, empresa propiedad del también empresario cárnico Julio Enrique Díaz Prado y que gestiona el Matadero Comarcal del Oriente, en Cangas de Onís. Dos empresas que han presentado las ofertas más elevadas para hacerse con las instalaciones, en una puja de la que ha quedado descolgada Serincar 92, empresa del grupo Panero.

La disputa por el Matadero Central vivió ayer un capítulo esencial en el Juzgado de lo Mercantil número 2 de Oviedo, cuyo titular, el juez Miguel Álvarez-Linera, citó a las tres empresas a una vista pública, a la que también acudieron trabajadores, para que pudiesen ajustar sus ofertas económicas y equipararse a las cantidades ofrecidas por sus competidores. Aunque había rumores de que una cuarta empresa podía sumarse al proceso, finalmente esta incorporación no se concretó.

La exposición de las ofertas permitió además concretar las propuestas económicas iniciales de los diferentes interesados. Mafrimargo, la única que no había presentado su oferta públicamente, era no obstante la que había ofertado una cantidad económica más elevada: 1.750.000 euros. Macelo de Mieres, por su parte, ofertaba 1.500.000 euros, y Serincar, del grupo Panero, 1.350.000 euros.

En la puja abierta a continuación, Macelo de Mieres elevó su oferta hasta 1.800.000 euros, y los otros dos contendientes mantuvieron las cantidades presentadas inicialmente. El juez explicó entonces que, ante la proximidad de las dos ofertas más altas, considera que hay un empate y el ganador de la puja se decidirá tras analizar el plan de negocio. El grupo Panero, en cambio, queda fuera de la pugna por ser su oferta notablemente inferior, "salvo que nos digan lo contrario", precisó el juez.

Ahora, tanto el juez como los administradores concursales procederán a estudiar ambos planes de negocio. Una vez que se decidan por uno de ellos, el ganador tendrá diez días para depositar el 10% de la cuantía total, y dos meses para entregar el resto. En caso de no pagar, el segundo podrá hacerse con el macelo. En todo caso, el juez avisó a todos los contendientes de que la venta de las instalaciones está condicionada a la continuidad de la empresa, y de que cualquier incumplimiento en este sentido tendrá consecuencias legales.

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