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El juez recurre a la Guardia Civil para notificar la concesión del Matadero

El magistrado asegura que el administrador de Mafrimargo 5 no cumple con las citaciones telefónicas y no recoge las cartas ni los telegramas

19.01.2016 | 04:32
Los trabajadores, durante una comparecencia.

El juez del juzgado de lo mercantil número 2 de Oviedo, Miguel Álvarez-Linera, ha emitido una providencia por la que encarga al puesto de la Guardia Civil de Parres que proceda a entregar al administrador único de la empresa Mafrimargo 5, Julio Enrique Díaz, una copia del auto en el que resuelve conceder a esa firma la concesión del Matadero Central. La entrega deberá hacerse en la sede social de la empresa, en la localidad de Margolles (Cangas de Onís).

El magistrado ha recurrido a la Guardia Civil ante la imposibilidad de poder comunicarse con la empresa. En la providencia hace referencia a la "actitud renuente" al recibo de la notificación del auto, que sustenta en varios intentos fallidos para hacérselo llegar a Díaz. Concretamente, asegura que fue devuelta una carta certificada remitida a la sede social de la empresa, que se incumplieron citaciones realizadas telefónicamente y no se recogió un telegrama remitido por el propio juzgado. Asimismo, se señala que el nuevo teléfono facilitado por escrito el día 8 de enero por el interesado no está operativo.

Esta decisión, que puede ser recurrida en un plazo de cinco días, llega casi mes y medio después de que se otorgase la concesión del macelo a Mafrimargo 5 tras una puja en la que la sociedad realizó una oferta de 1,75 millones de euros. La notificación de dicho auto es necesaria para continuar con el proceso de adjudicación, pues el adjudicatario tiene cinco días desde dicha notificación para depositar en el juzgado una fianza de un 10 por ciento de la oferta.

Los propios trabajadores del matadero, que se mantienen en asamblea permanente desde el cese de actividad del macelo hace ahora año y medio, habían solicitado la pasada semana al juez una nueva subasta de las instalaciones ante la evidencia de que el administrador único de Mafrimargo 5 seguía sin depositar la cantidad necesaria para seguir con el proceso. Los empleados consideran que la incomparecencia de Julio Enrique Díaz a las citaciones del juzgado son motivo suficiente para dar por cancelada la venta de las instalaciones.

A ello se suma el hecho de que la plantilla nunca mostró simpatía por la opción de Mafrimargo 5, además de que les consta que existen nuevos empresarios interesados en hacerse con las instalaciones, que participarían en una hipotética nueva puja, lo que mantiene la esperanza de que lleguen nuevas ofertas que satisfagan las peticiones de los trabajadores.

El cese de la actividad del Matadero Central de Asturias se consumó a mediados de 2014, cuando la empresa Junquera Bobes se acogió a un concurso de acreedores voluntario y, tras no llegar a un acuerdo con los empleados, se inició un proceso de liquidación que llevó a parte de la plantilla a constituir una asamblea permanente que todavía hoy se mantiene.

Posteriormente, se inicio un proceso para subastar las instalaciones que contó con la participación de las empresas Serincar 92, Macelo de Mieres y Mafrimargo 5, siendo finalmente aceptada la oferta de esta última por el juzgado a comienzos de diciembre.

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