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La mirada puesta en Pomar

Entre los bosques de Besullo

19.03.2016 | 04:57
Arriba, construcciones tradicionales con los típicos tejados de pizarra. Bajo estas líneas, una capilla que se encuentra en la ruta.

La ruta de Pomar de las Montañas parte de Besullo, localidad natal del escritor Alejandro Casona, y en cuya escuela enseñó su padre. La edificación, que inspiró "La casa de los siete balcones", se encuentra en medio del pueblo y en 2006 fue destruida por un incendio. La vivienda natal del autor se encuentra cerca.

Desde el centro del pueblo salen dos rutas: la PR As 168 que va a Pomar de las Montañas y una etapa del GR 109. Seguiremos por el GR, para los cual a la salida del pueblo cogeremos una pista de hormigón, que sale a la izquierda y que a los pocos metros hace una zigzag para ascender a la parte mas elevada del pueblo.

Por la ladera, entre prados y sombras. A la salida de la localidad el firme se transforma en tierra ascendiendo por la ladera entre prados a la sombra de los árboles que están a los márgenes. En esta zona si echamos la vista atrás, podremos ver el pueblo de Besullo bajo el amparo de la capilla de la Magdalena, situada en la cumbre del pico sobre el pueblo.

Al finalizar el pendiente tramo la pista se introduce en un bello robledal, continuando bajo la tupida bóveda formada por las ramas de los árboles, por donde el sol entra con dificultad, confiriendo un halo de misterio al camino.

La belleza del pinar. Una vez atravesado el bosque salimos a una zona de matorral, desde donde aparece ante nosotros la belleza del pinar de Pomar de las Montañas, cubriendo la totalidad de las laderas de este hermoso valle, a cuya entrada contemplamos las casas del pueblo de Pomar, con sus tejados de pizarra negra y paredes blancas en franco contraste con el verdor del paisaje que los rodea.

El pico Cazarnosa, visible desde el valle. En la ladera izquierda del valle podemos ver por encima de los pinos el pico Cazarnosa, así como al fondo del valle, el parque eólico que empieza en el Puerto del Palo. Al cabo de un rato llegamos al pequeño del Pozo de las Montañas, desde donde podremos contemplar una amplia panorámica de los concejos de Cangas del Narcea, Allande y Tineo. Aquí nos sale una pista a la izquierda y poco después otras dos una a la izquierda y otra a la derecha. En este punto abandonamos el GR para seguir por la primera pista de la izquierda, que está marcada con las marcas amarillas y blancas de los PR. Descendemos por esta pista que nos conduce al fondo del valle, donde confluye con la pista que procede de Besullo.

Reducto de arquitectura tradicional. Cruzamos el puente y nos adentramos en el pueblo de Pomar de las Montañas un pequeño reducto de arquitectura tradicional hoy semi abandonado, que no por ello menos encantador y donde merece la pena dar una vuelta por las casas. Regresamos al cruce anterior para continuar por la pista que va junto al río en medio de un paisaje encantador. Al cabo de un rato nos encontramos con una desviación a la izquierda, que va a la aldea de Faidiel y que ignoramos para continuar, pasando poco después junto a un aserradero. Nada más pasarlo vemos a la izquierda y un poco abajo la bonita ermita de las Veigas, donde destaca un gran pórtico cubierto con una cúpula.

En dirección al Mazo de Abajo. Casi inmediatamente nos sale a la izquierda una pequeña desviación que lleva al Mazo de Abajo, el cual podremos ver, si hemos consultado el horario en la oficina de turismo. Prácticamente, al llegar a ese punto, ya estamos de nuevo en la localidad de Besullo, el punto final de este bello y apacible recorrido suroccidental.

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