Una buena polinización mejora la cantidad y la calidad de la manzana

El retraso de la floración aumentó la dispersión de las abejas, explica Casimiro Sixto Muñiz, que ofrece una charla en Nava

18.05.2016 | 02:05

"Si no hubiera polinización, la naturaleza como la conocemos sería difícil de reconocer. La vida, tal y como la conocemos, sería un desastre". Así de tajante es Casimiro Sixto Muñiz, presidente de la Asociación para la Defensa de las Abejas del Principado de Asturias (Adepas), a la hora de destacar la importancia que tienen estos insectos en el equilibrio natural. De estas cuestiones hablará esta tarde, a partir de las seis, en el Museo de la Sidra de Nava.

Sixto resalta que en el mundo se conocen 20.000 especies, pero la que más se utiliza para la polinización es la "Apis melifera". La flor del manzano es una de sus favoritas y Casimiro Sixto afirma que la abeja, su principal polinizador, "es leal a las flores". Agrega que "mientras hay polen y néctar, y los pomares están floridos, la abeja es leal al árbol".

Pero, ¿por qué es tan importante una buena polinización? Casimiro Sixto explica que, en primer lugar, porque permite "un mejor desarrollo del fruto". Pero no sólo eso, "una buena polinización también aumenta el número de semillas o pepitas, lo que influye en la retención de agua y jugo" del fruto. Además, este proceso natural que protagonizan las abejas incide en la caída de la fruta. "Cae menos al suelo", destaca el presidente de Adepas. Está claro que una polinización adecuada tiene una relación directa con la calidad y cantidad de la cosecha.

Este año, la floración llegó con retraso y eso también ha repercutido en el trabajo que realizan las abejas. "El cambio climático trae consigo, a veces, el desequilibrio de las especies. La naturaleza necesita tener un equilibrio para que vaya bien", explica Casimiro Sixto. Lo que en la práctica significa que, como "este año ha habido un retraso extraordinario" a la hora de que la flor empezase a brotar en los pumares, pues no lo hizo hasta mediados de mes, los polinizadores "se dispersaron más", ya que ahora mismo tienen más plantas y árboles para escoger, y los manzanos recibieron menos atención. "Si hubieran florecido a finales de abril, no habría esa dispersión", explica. La suerte para el manzano es que su flor es una de las más atractivas para las abejas, a diferencia de otros frutales, como el peral y el kiwi, cuya menor oferta las atrae menos aún.

Sixto alude a un estudio científico inglés para incidir en la importancia de la floración. Concluye que lo más importante para la vida en la tierra es la abeja, al igual que en el agua lo es el plancton. A los científicos ingleses les preocupa la alta mortandad de estos insectos, al ser un "problema gordo, que atribuyen a un cúmulo de factores".

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