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Hacienda sanciona con un millón de euros la gestión irregular del Matadero Central

La Agencia Tributaria detecta entre los años 2011 y 2013 la existencia de ventas ocultas, pagos sin declarar y facturas falsas para blanquear

18.05.2016 | 11:57
Una protesta de la plantilla en las dependencias del Matadero.

La Agencia Tributaria ha impuesto una sanción de más de un millón de euros a la empresa Junquera Bobes por infracciones en relación a la declaración de su actividad en la gestión económica del Matadero Central de Asturias, en Noreña, cuyo declive llevó hace dos años al cierre de las instalaciones y el año pasado lo abocó a la liquidación.

Un informe del Servicio de Inspección de la Agencia Estatal de Administración Tributaria indica varios hechos que se pusieron de manifiesto durante el proceso de investigación de la empresa. En primer lugar, detecta la existencia de "ventas ocultas (ventas B)". Hay varias ventas "no declaradas ni registradas por la empresa". En la inspección se descubrió "la existencia de un importante número de albaranes que no guardaban correspondencia con ninguna de las facturas de venta contabilizadas".

Y, por otra parte, "se descubrió la existencia de un archivo llamado 'caja adicional'" que constituye "un registro de Caja B en el que se reflejan pagos y cobros correspondientes a ventas, compras y/o gastos realizadas por la entidad al margen de su contabilidad y registros oficiales". El informe estima ventas no declaradas entre los ejercicios 2011 y 2013 por valor de 2,6 millones de euros.

Otro hecho que constata el informe es la "minoración de ventas (facturas falsas)". Esto es, que una parte de los pagos que figuran en la caja adicional constituyen "realmente operaciones de emisión de facturas falsas que la empresa realiza a empresas clientes de su confianza al objeto de blanquear dinero de sus ventas B". El importe total por estas ventas en los tres ejercicios sería de 1,4 millones de euros.

Este informe viene a confirmar un extremo que habían denunciado en su día los trabajadores del Matadero. En el año 2015 ya pusieron sobre la mesa la posibilidad de que la empresa tuviese algún tipo de contabilidad paralela.

Desde un primer momento sostuvieron que el cierre de las instalaciones obedecía más a la gestión errática que la dirección arrastraba desde hacía años que a la disminución de la actividad en el Matadero o a la falta de oportunidades de negocio. Ponían sobre el tapete la posibilidad de que hubiera irregularidades en la gestión, como parece demostrar ahora la Agencia Tributaria.

En el informe de la entidad aparecen, además, otras dos sanciones tributarias, una de 125.757 euros por el impuesto de sociedades, y otra de 164.545 euros por el IVA.

Al margen de la cuantía de la sanción, todas estas infracciones podrían influir en la liquidación del proceso concursal que tiene en marcha actualmente el macelo de Noreña. El juez tiene pendiente la adjudicación de la venta de las instalaciones por lotes a una de las dos entidades que se han mantenido en la puja por ellas: Serincar, del grupo Panero, y Macelo de Mieres.

Entretanto, los trabajadores siguen a la espera de que se confirme la adjudicación y de que la empresa que finalmente adquiera las instalaciones confirme que continuará con la actividad. La venta por lotes no implica ninguna obligación al respecto, pero la plantilla espera que tanto uno como otro adjudicatario decidan reactivar un matadero que los sectores ganadero y cárnico consideran muy necesario.

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