01 de diciembre de 2016
01.12.2016

Calleja: "El ictus casi no existía a inicios del siglo XX y ahora roza la epidemia"

El neurólogo achaca en La Fresneda el fuerte crecimiento de los accidentes cardiovasculares al sedentarismo

01.12.2016 | 03:51
Por la izquierda, Sergio Calleja, Isabel Prieto, Luis Miguel Jiménez, Isabel García y Carmen Gómez, ayer, durante la charla celebrada en el centro cultural de La Fresneda.

El coordinador de la unidad de ictus del Hospital Universitario Central de Asturias (HUCA), Sergio Calleja, achacó ayer el fuerte crecimiento de los accidentes cardiovasculares al sedentarismo provocado por "la repentina llegada del estado del bienestar", que a su juicio propició el aumento del sedentarismo y, como consecuencia, de la obesidad.

Calleja señaló que la evolución de los hombres estuvo condicionada, hasta la llegada de la revolución industrial, por el trabajo físico, y cuando este ya no fue necesario supuso un fuerte impacto para nuestros organismos. "A comienzos del siglo XX apenas había ictus y ahora son casi una epidemia", explicó el neurólogo, que achacó esto a un creciente sedentarismo que propicia el incremento de grasa y la creación de una placa que obstruye las arterias.

Por ello, alerto de la necesidad de concienciarse sobre la prevención de los accidentes cardiovasculares a través del ejercicio físico y, sobre todo, una nutrición equilibrada. "Sin una buena nutrición da igual que hagas mucho ejercicio", señaló el experto, que también recordó que existe una falsa creencia de que todo es culpa de la grasa y apuntó a otros productos perjudiciales. "A veces la chispa de la vida es la chispa del incendio de los accidentes cardiovasculares", dijo, para poner un ejemplo sobre lo perjudiciales que son los refrescos de cola.

La intervención de Calleja tuvo lugar dentro de una charla promovida por la Asociación de Vecinos de La Fresneda en el centro cultural de la urbanización, bajo la organización del vecino Luis Miguel Jiménez, aquejado de un ictus en el año 1999, que también aprovechó para dar algún consejo. "El ictus te lleva a empezar otra vida que es como una carrera de fondo en la que hay que aprender a correr", señaló Jiménez.

Igualmente, se contó con la participación de Isabel Prieto y Carmen Gómez, enfermeras de la escuela de cuidadores de ictus puesta en marcha por el HUCA el pasado mes de mayo, en la cual desgranaron su labor de asesoramiento y ayuda tanto a pacientes como familiares. "Cuando van a casa hay dudas similares a las que tiene un padre primerizo cuando se lleva a su bebé", señaló Isabel Prieto.

Por su parte, Isabel García, de la fundación Aldaces, abordó el importante cambio que supone para el núcleo familiar la nueva vida con un miembro afectado por ictus y dio algunos consejos para amortiguar el impacto de la enfermedad.

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