Oviedo, J. N.
Llenazo en la sala del Club Prensa Asturiana y pleno en la mesa, donde se sentaron seis intervinientes.
Esteban Greciet, periodista, colaborador de LA NUEVA ESPAÑA, abrió el fuego. Habló de la necesidad de «una concienciación social inaplazable» contra el aborto, del que dijo «es uno de los mayores males de nuestro tiempo». Se lamentó de que la sociedad «no reaccione ante lo que supone un auténtico genocidio entre nosotros». Ricardo Viejo, empresario, criticó que se vea el aborto «como un derecho de la mujer» y dijo que en un año en Asturias se había rescatado a 66 niños que iban a ser abortados. María Soledad Pérez del Amo, ingeniera industrial, denunció cierta filosofía joven, inclinada a vivir el momento, y Eduardo Estrada, abogado, indicó que los católicos debían entrar en el debate con las armas de la razón.