Oviedo, Ángel FIDALGO
«Después de las tres oleadas, la agrícola, la industrial y la tecnológica, ahora llega el mayor cambio global de la biosfera». Así comenzó ayer su conferencia, «La biosfera que viene», Francisco García Novo, catedrático de Ecología en la Universidad de Sevilla y académico numerario de la Real Academia de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales, en el Club Prensa Asturiana de LA NUEVA ESPAÑA.
Durante miles de años las culturas se desenvolvieron en una biosfera con pocos cambios, apuntó el conferenciante. Posteriormente fueron apareciendo algunas especies nuevas, razas y zonas de cultivo que llegaban de otras áreas. Períodos rigurosos de fríos alternaron con otros bonancibles y años muy secos o muy húmedos produjeron crisis alimentarias, añadió. «Siempre cambios, pero moderados y reversibles en el clima, no como el de ahora», subrayó.
Desde el siglo XV los viajes de Portugal hacia el Oriente y de España al Occidente inician una cascada de cambios con la introducción de especies y razas europeas en otros continentes y el ingreso en Europa de muchas novedades biológicas, continuó narrando García Novo.
Después, el catedrático de Ecología dio un gran salto en el tiempo, hasta el siglo XX, que es cuando se sucedieron cambios «trascendentes» en la biosfera, sometida al influjo de la población humana, muy numerosa, desarrollada y disponiendo de nuevas fuentes de energía. Tiene lugar un cambio de clima que primero abandonó los rigores de la pequeña edad glaciar para en el siglo XX registrar una subida de temperaturas.
García Novo afirmó que la biosfera que viene, con otro clima, otros paisajes y otros organismos, «se aleja velozmente de la que existía un siglo atrás».