Oviedo, Ángel FIDALGO
Arturo Romero Salvador, catedrático de Ingeniería Química de la Universidad Complutense de Madrid, afirmó ayer que el sector del transporte consume un 30 por ciento de toda la energía utilizada en el mundo, es responsable del 25 por ciento de las emisiones de gases de efecto invernadero y depende casi exclusivamente de los derivados del petróleo.
Romero pronunció en el Club Prensa Asturiana de LA NUEVA ESPAÑA la conferencia «Aprovechamiento de la biomasa como fuente de energía alternativa a los combustibles fósiles», en la que abordó los problemas que plantea el uso de combustibles fósiles para satisfacer la creciente demanda de energía, lo que ha obligado a buscar otras fuentes alternativas. El catedrático señaló que las sociedades deben hacer frente a la carestía del petróleo, la vulnerabilidad del suministro y las amenazas del calentamiento global.
«La biomasa es un recurso renovable que se produce de forma descentralizada y puede dar utilidad al suelo laborable que progresivamente se está dejando baldío en las zonas rurales», destacó el conferenciante, que añadió que «las energías renovables están siendo impulsadas por el alto precio de las energías fósiles y por su nivel contaminante».
El catedrático de Ingeniería Química subrayó que ante el alto grado contaminante del transporte, la Unión Europea ha establecido como objetivo obligatorio la sustitución del 10 por ciento de los productos petrolíferos en el sector para el año 2020.
Los biocarburantes, continuó el conferenciante, «son buenos candidatos para sustituir a los carburantes convencionales, porque están elaborados con materia vegetal y se integran con facilidad en los actuales sistemas energéticos».