Mieres del Camino,
José Ángel GAYOL
El Auditorio de la Casa de Cultura de Mieres acogió una mesa redonda titulada «Las Cortes de Cádiz, Riego... el camino de la libertad», en un acto organizado por Parpayuela Espacio Cultural dentro de la programación del Club LA NUEVA ESPAÑA en las Cuencas. En la mesa estuvieron el alcalde de Mieres, Luis María García, el presidente del Ateneo Republicano de Asturias, Francisco Prendes Quirós, el vicepresidente, Ernesto Burgos, y el catedrático de Historia del I.E.S. Aramo de Oviedo, José García. Los ponentes tomaron de referencia inicial la Constitución de 1812 para dar un repaso a la historia del espíritu democrático y republicano español hasta nuestros días.
En primer lugar, Ernesto Burgos explicó la gestación de la mesa redonda en clave de coincidencia con diversos actos con motivo republicano y, en este sentido, lo que quisieron hacer «fue un homenaje a las Cortes de Cádiz y a su realización más importante, la Constitución de 1812, y también a la vida del general Riego».
Francisco Prendes Quirós recordó que, «en 1810, en mitad de una guerra contra el Imperio francés, un grupo de patriotas se preocupó por dotarse de una constitución, de unas leyes, de unos derechos, y ser, en fin, una patria con ley, y no un dominio de la Corona, del rey sobre sus súbditos. Eso fue lo que significó la Constitución de 1812».
Para el presidente del Ateneo Republicano de Asturias , la Constitución de 1812 significó salir del oscurantismo de la Corona y de la Iglesia, «dos poderes titánicos que han intentado acallar la libertad de la palabra, del pensamiento... y no han sido capaces a lo largo de la Historia de ponerse al día».
También recordó al Conde de Toreno, a Argüelles, al cardenal Iguanzo y a otros asturianos que participaron en el proceso. «La Constitución de 1812 puso fin a los privilegios de las clases nobles», apuntó el ponente, «y nuestro país fue un país avanzado, dando una lección hasta el punto de convertirse en bandera de libertad en Europa y la América española».
Asímismo, la figura de Rafael del Riego aparece vinculada a la Constitución de Cádiz. El golpe de Riego dio inicio al llamado Trienio Liberal, cuyos principios no fueron moderados por las fuerzas conservadoras. Su vida fue ejemplo para muchos liberales y demócratas. A partir de aquí reclamó una vuelta al constitucionalismo republicano desterrando de las instituciones españoles cualquier clase de referencia monárquica.
José García, catedrático de Historia, destacó la enorme importancia de los constitucionalistas asturianos de 1812. «Asturias fue cuna de políticos, militares, ideólogos, economistas y personas de mente preclara en el sentido progresista», y añadió que «Argüelles era llamado "el divino" por su calidad intelectual». «Es difícil entender una generación tan brillante en una región muy apartada social y económicamente en aquella época».
Por otro lado, se analizó el término patriota, que está siendo reivindicado por personas de un espectro político distinto de aquellos que defendieron sus valores inicialmente. Para José García, «el problema es la gigantesca falsificación histórica, de adoctrinamiento y construcción, que arrumba la patria liberal y democrática por una España integrista, vinculada al trono y al altar». Por eso los progresistas tienen tanto miedo a reivindicar los sentimientos de la patria española como patria liberal y constitucionalista.
Además, habló del concepto de apropiacionismo, que es coger una obra de la historia del arte para reinterpretar su sentido. «Los Borbones son dos excelentes artistas de apropiacionismo, que inauguran estatuas de republicanos y declaran pueblo ejemplar a la patria chica de Riego, o la presencia de coronas florales de la Casa Real en el funeral de Marcelino Camacho».
Finalmente, Luis María García, alcalde de Mieres, se mostró encantado con la calidad de los ponentes sobre el análisis del constitucionalismo y glosó la importancia de actos culturales de este género.