Rodiles (Villaviciosa),
Covadonga JIMÉNEZ
La ola Rodiles es punto de interés en los mapas de los surferos internacionales. Según la Federación Asturiana de Surf, la de Villaviciosa corre el mismo peligro al que hace años se vio expuesta la ola de Mundaka, en Vizcaya, donde un dragado para facilitar la salida al mar de los astilleros de Murueta acabó con uno de los emblemas del surf europeo durante tres años.
Miembros del cuerpo organizativo de la Federación Vasca de Surf explicaron que la desaparición de esta impresionante ola de izquierdas fue consecuencia directa del dragado de unos 240.000 metros cúbicos de arena y fangos realizada por los astilleros de Murueta entre junio y diciembre 2003 en la ría de Urdabai, que necesitaba más calado para sacar al mar los barcos que construye. Esta acción provocó un cambio en las corrientes y la desaparición de la rompiente.
Un estudio posterior de la Universidad del País Vasco confirmó la relación del dragado con la modificación de las condiciones de la barra. La ola volvió a recuperarse tres años después para volver a disputar en esta playa una de las pruebas del Campeonato Mundial de surf. El pueblo de Mundaka también se vio afectado por la pérdida de la ola. El Campeonato atrae durante dos semanas a más de 10.000 visitantes diarios. Los vecinos lamentaron la falta de sensibilidad con que muchos miran al mar.
En el caso de Rodiles, el dragado serviría para incrementar el calado en la bocana de la ría para acceder al puerto deportivo de El Puntal, que ampliará su capacidad en 2008 hasta 500 embarcaciones. La demanda del colectivo de pescadores deportivos y propietarios de embarcaciones en esta zona choca con los intereses de los surfistas, quienes vinculan esta acción al desarrollo de proyectos urbanísticos en la zona.
Antes de llevar a cabo un dragado, la Federación de Surf exige un estudio exhaustivo de las mareas, el oleaje y el transporte sedimentario en esta zona. El objetivo no es otro que conocer el comportamiento del estuario durante un largo período de tiempo, para no modificar las condiciones naturales de la desembocadura de la ría de Villaviciosa.
En todo caso, los surfistas asturianos, mirándose al espejo de Mundaka, consideran que el dragado no soluciona nada, sino que empeora las condiciones del ecosistema. «La ola de Mundaka desapareció durante tres años por los intereses de unos pocos. No queremos que ocurra eso en Rodiles», apuntan los surfistas.
La Federación de Surf y Bodyboard del Principado está respaldada en sus reivindicaciones por colectivos ecologistas, vecinales y escuelas de surf y federaciones de otras regiones. El presidente de la Federación Española de Surf, Carlos García, estuvo también presente en la concentración del pasado día 3, donde pidió a las instituciones que no fomenten el desarrollo urbanístico a cualquier precio.
Jesús Fidel Delgado, técnico de la Federación Asturiana y biólogo de profesión, advertía durante este acto en Rodiles de las consecuencias de la retirada del banco de arena en la bocana de la ría. El tren de olas que llega a esta zona rompe al chocar con la barra de arena, que es como un arrecife, permite que la ola se curve y rompa por gravedad. Si se draga el banco de arena las olas no entrarán en contacto con el fondo. Al aumentar la profundidad la ola no llegará a romper.
Para la Federación Asturiana las acciones no han concluido. Mantendrán sus reivindicaciones en tanto no se les asegure que no habrá dragado y que no se modificarán las condiciones actuales de la barra. La última medida ha sido la comunicación con el director general de Deportes, Daniel Gutiérrez Granda. Todo por salvaguardar el deporte noble de las olas.