Nava, Mariola MENÉNDEZ
La ley de la Memoria Histórica que se está tramitando en el Congreso de los Diputados obligará, una vez que se apruebe, a que sean eliminados los símbolos franquistas de las calles y de los edificios. En el caso de Nava, la nueva normativa afectará a dos inscripciones que se ubican en uno de los laterales de la iglesia parroquial y que flanquean a una gran cruz tallada en piedra. En una de las lápidas puede leerse: «Caídos por Dios y por España»; en la otra está grabado: «José Antonio Primo de Rivera».
El alcalde de Nava, Claudio Escobio, señala que «el Ayuntamiento no se va a posicionar al respecto porque (la inscripción) no está en terreno público» y lo deja «al criterio de la Iglesia». No obstante, Escobio matiza que esa simbología «nunca debería haberse puesto porque sólo hace referencia a una parte de la historia». En todo caso, se mostró «de acuerdo» con quitar los símbolos franquistas de las calles y plazas públicas.
Por su parte, el párroco de Nava, Eduardo Solís, sostiene que no va a realizar ninguna actuación al respecto, ya que «la Iglesia no puso la inscripción, fue el Gobierno de la posguerra». Considera que, si se decidiera su retirada «por unanimidad en un Pleno», en representación del pueblo de Nava, entonces sí se eliminaría. Insiste en que «la Iglesia ni la puso ni la quita», ya que «fueron en su momento las autoridades civiles, con la autorización de los responsables eclesiásticos, quienes la colocaron».