Empresarias

 

ISOLINA CUELI Tres mujeres del sector sidrero protagonizaron recientemente estas páginas de la Comarca de la Sidra. Me refiero a Consuelo Busto, gerente de Mayador, en Villaviciosa; Elena Zapatero, gerente de Grusifás, en Nava, y María Cardín, adjunta junior a la dirección comercial de El Gaitero, también en Villaviciosa.

Leí con mucha atención la información y celebro sus éxitos personales y profesionales. También me alegra que las mujeres sean noticia por sus méritos y en los casos que nos ocupan los tienen más que sobrados. Pertenecen a dos generaciones distintas, pero son la prueba de que las mujeres van entrando en terrenos acotados a los hombres, como eran los cargos directivos de empresas vinculadas al sector sidrero.

Espero que sepan incentivar la plantación de nuevas pomaradas. De poco nos sirve decir que vivimos en la Comarca de la Sidra si cada vez hay menos manzana autóctona. Entre los ratones que se comen las raíces de los árboles y los secan y los precios, que tampoco sirven para incentivar el trabajo que supone el mantenimiento de los frutales, las plantaciones se van envejeciendo y no se planta al mismo ritmo.


Esta semana cayeron en mis manos copias, datadas en 1924, de facturas de venta de sidra (desconozco la marca) pertenecientes a una tienda de Villaviciosa, que enviaba miles de cajas a Argentina, Brasil, Uruguay, Caracas, Cuba y México.


La gerente era también una mujer: Elena Fernández. En una de las facturas, dirigida el 18 de noviembre a los señores Alonso Bedriñana y Cía, en Buenos Aires (Argentina), se dice lo siguiente: Cumpliendo las instrucciones que se había servido pasarnos, con fecha de 18 de octubre, hemos embarcado en el vapor «Aya-Mendi» su pedido de 2.000 cajas de sidra.


El importe de la factura es de 63.128 pesetas. Vistas con más de ochenta años de perspectiva, impresionan las cifras de pedidos y sus importes.

En el éxito del comercio de la sidra tenía mucho que ver la emigración asturiana en América y su poder adquisitivo. Por eso, la sidra achampanada se vendía sola. Hoy estamos en otra etapa, mucho más competitiva, y el éxito está en la capacidad de las empresas para colocar sus productos en el mercado.

¡Suerte a las tres!

Enlaces recomendados: Premios Cine