La autovía del interior, una deuda histórica, por Benjamín Alba Menéndez

Es lamentable un viaje entre Oviedo y Tineo acompañado por pilares abandonados, por restos de lo que fue una obra esperanzadora, rodeados de desidia, de abandono, de despropósito

27.03.2015 | 04:29

Uno de los factores que más importancia tiene para un empresario es el coste del transporte de las mercancías que son necesarias para desarrollar su trabajo, así como el que conlleva acercar sus productos a los mercados. Ese coste se abarata y se mejora con buenas infraestructuras, con carreteras modernas y bien diseñadas. La autovía del Interior debería de cumplir esas premisas para permitir que el desarrollo industrial del occidente asturiano le sacara de ese estado de languidez en que se encuentra y que, día a día, parece aumentar y amenazar con hacerle desaparecer.

La implantación de nuevas industrias, e incluso la permanencia y posible ampliación de las empresas de los concejos de Grado, Salas, Tineo, Cangas del Nancea, Valdés, etc, etc? dependen, en todo, de que la autovía Oviedo – La Espina – Canero se vea completada y sirva para vertebrar y comunicar toda la Asturias interior con el resto de las Comunidades vecinas y sirva, como se pensó en un primer momento, para acercarnos al mundo de la modernidad y del futuro. No podemos seguir recorriendo los kilómetros que nos separan del centro y de los núcleos de distribución a ritmo de caravana, con velocidades más propias del siglo pasado que del XXI y mirando siempre al cuentakilómetros por si nos pasamos y el radar nos pilla.

Es lamentable un viaje entre Oviedo y Tineo acompañado por pilares abandonados, por restos de lo que fue una obra esperanzadora, rodeados de desidia, de abandono, de despropósito. Hay una deuda histórica con esa Asturias que está más allá de La Cabruñana, esa vieja frontera natural que separaba una parte del Principado de lo que se considero siempre la zona del crecimiento y el desarrollo. La decisión es sencilla. No se pueden tirar tantos cientos de millones de euros a la maleza. Tampoco son tantos los que seria necesario invertir para finalizar esta infraestructura. De los tramos que faltan por terminar; Doriga – Cornellana – Salas y la segunda calzada de La Espina, más de un ochenta por ciento ya está construido. Quién puede permitirse, después de la crisis económica que hemos vivido estos años, un despilfarro tal como el que se plantea en este trazado.

Los empresarios somos personas que no tomamos las decisiones al tuntún, que no especulamos con posibles, que peleamos duro cada día para mejorar, que damos empleo y creamos riqueza para la sociedad y, claro está, para nosotros mismos. Pero necesitamos ayuda de los que pueden tomar la decisión de hacer las cosas más fáciles. Necesitamos que en la Autovía del Interior (Oviedo – La Espina – Canero) se pague la deuda histórica que permanece en el debe de muchos.

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook
Enlaces recomendados: Premios Cine