Mieres del Camino,
C. M. BASTEIRO
Nunca una voz allerana había llegado tan lejos. La joven soprano Beatriz Díaz, de 26 años, actúa hoy bajo la dirección de Plácido Domingo. La interpretación tendrá lugar en Budapest, durante la final de «Operalia 2009», uno de los concursos internacionales de canto más importantes del mundo. Díaz cantará el «Aria de las joyas» del «Fausto» de Gounod. La joven aseguró a este diario: «Haber llegado hasta la última fase del concurso ya es un triunfo».
Algo similar dijo allá por mayo, cuando se enteró de que se batiría con 24 cantantes preseleccionados por Plácido Domingo en «Operalia 2009». Desde entonces, Beatriz Díaz se ha preparado a fondo y, gracias a su tesón y a su voz, ha pasado las dos primeras fases eliminatorias del certamen. Ahora, con la final a la vuelta de la esquina, la joven ve «muy difícil» alzarse con el premio. «Ganar es casi imposible, hay un gran nivel y tengo que competir con otras seis chicas en el apartado femenino, que vienen de todo el mundo», afirmó. Hace dos años, la soprano allerana ya se convirtió en ganadora absoluta del Concurso de Canto «Francisco Viñas». «Esto no es igual, aquí veo a muy, muy buenos cantantes; es la primera vez que me siento tan insegura», puntualizó.
A pesar de sus dudas, Beatriz Díaz no está sola. Sus padres se trasladaron a Budapest para acompañarla en la final del certamen. Aunque llegaron hace unos días, la soprano se reunió con ellos ayer porque ella ha estado «en Pécs, a una hora y media en coche de la capital húngara».
Una victoria en Budapest sería el colofón perfecto a un año lleno de éxitos profesionales. En noviembre, la joven sorprendió al público y a la crítica al actuar en el estreno de «La Bohème» de Puccini, en Génova, cuando todo estaba preparado para que ella apareciera en el segundo reparto. En aquella ocasión, la joven aseguró: «Fui la primera sorprendida, no esperaba que pudiera participar en el estreno». Días después, Díaz catalogó esa actuación como «una de las mejores de mi carrera. Conté con el apoyo de toda mi familia y amigos, el teléfono no dejaba de sonar... Fue una locura».
El prestigioso Riccardo Muti la eligió tiempo después como «estrella de la temporada». La soprano allerana interpretó la «Missa Defunctorum» de Giovanni Paisiello, en Salzburgo, Florencia y Rávena. Además, Muti también la seleccionó para participar en la ópera de Roma con la obra «Iphigénie en Aulide», de Gluck. Con su entrada en la cartera de artistas de Muti, Beatriz Díaz accedió por méritos propios a la élite del mundo del canto internacional.
En mayo, casi inmediatamente después de enterarse de su intervención en «Operalia 2009», el Ayuntamiento de Aller le otorgó la primera medalla de oro del concejo «por llevar el municipio allá adonde ha ido». En aquella ocasión, los más pequeños fueron los que más se beneficiaron de su visita, ya que les dio una clase magistral en el Conservatorio elemental del concejo, el mismo que la vio nacer como artista.
Ahora, Beatriz Díaz se prepara para subir al escenario de la mano del mismísimo Plácido Domingo. Aunque no consiga alzarse con el triunfo, la soprano allerana volverá con su amplia sonrisa y con una maleta llena de orgullo «por haber llegado tan alto».