Carabanzo (Lena),
C. M. BASTEIRO
Asturias aún no es tierra conquistada. Una pequeña aldea lenense resiste la colonización romana. Las tropas del César llegarán este fin de semana y los astures ya han preparado un buen programa para poder coger fuerzas y resistir a la invasión: buena música, grandes banquetes y brebajes mágicos en la barra del bar. Y es que, por cuarto año consecutivo, el pueblo de Carabanzo se convertirá, desde hoy y hasta el lunes, en la aldea astur de «Carabantius». El motivo no es otro que la celebración del IV Festival astur-romano de La Carisa.
El programa arrancará este mediodía con un campeonato astur de tute y parchís, y se cerrará con la primera verbena, amenizada por el «Dúo Pamela». Los guerreros astures no llegarán a «Carabantius» hasta mañana al mediodía. Las tropas entrarán en la localidad acompañadas por el grupo folclórico «Alcuentru», de Astorga. Después habrá juegos infantiles y, tras un desfile de los guerreros astures y romanos, llegará «La Nueche del Truenu», con «Barón Rojo», «Los Ministros» y «Edén».
El sábado, después de la apertura del campamento astur de «Carabantius», las tribus astures y las legiones romanas asistirán a la lectura del pregón, a cargo de la escritora Pilar Sánchez Vicente. Después los astures repondrán fuerzas con una paellada, a seis euros la ración. Por la noche, dos vecinos de «Carabantius» se prometerán amor eterno en una boda astur. Su unión se sellará con la «Gran Nueche de los Druidas», con «Spanta la Xente», «Texedor» y «Skama la Rede». El domingo será el día de la batalla. La instrucción de los guerreros y los legionarios comenzará al mediodía. El primer gran enfrentamiento llegará a las dos de la tarde y se rematará con la comida del triunfo.
Los asistentes podrán sentarse a la mesa con las tropas romanas y dar buena cuenta del cordero que ofrecerán a 20 euros la ración. A media tarde llegará el César, que se mostrará orgulloso vencedor y abrirá los actos que se desarrollarán para festejar la victoria. Después, «Panem et circenses»: Espectáculo de gladiadores y circo. Cuando terminen de festejar su victoria por todo lo alto, los romanos se despedirán de «Carabantius», hasta el año que viene, al son de la música asturiana de «La Cirigüeña».