Mieres / Langreo,
David MONTAÑÉS
Hunosa dispondrá de 110 millones de euros para gestionar el plan que prevé convertir a la empresa en el almacén que comercializará todo el carbón nacional mientras dure la crisis generada por la bajada de la demanda del mineral autóctono por parte de las empresas eléctricas. Ésa es la cantidad que el Consejo de Ministros ha decidido conceder a la empresa estatal para hacer frente a los gastos de gestión, comercialización y logística que generará el desarrollo del programa. El crédito que se tramitará encomienda a Hunosa asumir la adquisición y almacenamiento de un máximo de dos millones de toneladas de carbón (el doble de su actual producción anual) procedente de la minería privada.
El secretario general de la Federación de Industria de CC OO de Asturias, Maximino García, confirmó ayer las cifras que ha establecido el Gobierno central y a las que ha tenido acceso este diario. «El acuerdo establece que el crédito que recibirá Hunosa conlleva gestionar un tope de dos millones de toneladas de carbón», indicó el responsable sindical. De esta forma, el Ministerio de Industria acota el alcance de un plan que sigue generando muchas dudas a todas las partes implicadas. Las empresas privadas que conforman la patronal minera Carbunión apuntaron ayer que en estos momentos el sector se encuentra «en una situación que nos supera a todos». Fuentes de Carbunión adelantaron también que de aquí hasta finales de año prevén generar un stock de hulla de un millón de toneladas, una cifra que cubre ya el 50 por ciento del listón que Hunosa tiene establecido como tope de almacenamiento.
Los portavoces de Carbunión explicaron ayer que, según lo acordado con el Ministerio de Industria, seguirán utilizando sus parques para almacenar la producción: «Asumiremos el acopio de carbón hasta que se desborde nuestra capacidad». De esta forma, la patronal entiende que Hunosa se convertirá en una «reserva estratégica», ya que de otra manera estiman que la empresa podría verse desbordada: «Si hubiera que desplazar todo el carbón hasta Asturias, se generaría una situación muy compleja logísticamente, ya que Hunosa tendría problemas para contabilizar cada partida». De hecho, el sector privado sostiene que el carbón que finalmente quede bajo el control de Hunosa tendrá difícil salida al mercado: «Si finalmente la empresa recibe una gran cantidad de materia, tendrá serias dificultades para comercializarlo una vez se supere la actual crisis»
La patronal minera remarcó ayer su apoyo al plan establecido por el Ministerio de Industria. No obstante, los portavoces de las empresas subrayaron que se trata de una medida coyuntural que puede ayudar a superar un bache pero que no soluciona el problema de manera integral: «El mes de septiembre será clave para evaluar el estado del sector, ya que si las eléctricas no abren el grifo, la situación se volverá muy complicada», señalaron ayer las fuentes patronales.