Mieres / Langreo,
D. MONTAÑÉS
El plan estatal para insuflar aire a la minería privada mientras dure la actual crisis generada por las eléctricas va poco a poco despejando el camino que deberán seguir el sector privado y la propia Hunosa. La empresa estatal mantuvo el pasado martes una reunión con CC OO y SOMA-FIA-UGT para explicar cómo tiene previsto desarrollar el programa para almacenar y comercializar el stock de carbón nacional. Tras la reunión, la primera de las centrales advirtió de que esta hoja de ruta puede llevar a una encrucijada: «Esta propuesta puede llevar a un enfrentamiento entre Hunosa y las productoras privadas, ya que es muy posible que se produzcan fricciones». CC OO entiende que se puede generar una situación de gran tensión. Estos temores fueron ayer disipados por Carbunión. Los portavoces de esta plataforma empresarial matizaron: «Estamos condenamos a entendernos; y si en este proceso tiene que haber discusiones, se superarán».
La patronal minera indicó ayer que en estos momento las empresas privadas más afectadas por la caída de la demanda de las eléctricas son las firmas asentadas en Teruel, Palencia y León, las que trabajan con Endesa. En concreto, son Unión Minera del Norte (Uminsa) y Coto Minero del Cantábrico (CMC), propiedad del industrial leonés Victorino Alonso, las compañías más afectadas según Carbunión. «La preocupación es compartida por todo el sector, pero en este caso las empresas que más están sufriendo son las del interior».
La patronal del sector está decidida a probarse el traje diseñado por el Gobierno central, pero también advierte de que se deberá buscar otro modelo si finalmente no se ajusta a las necesidades del mercado: «Si en el desarrollo surgen problemas, estamos seguros que se solucionarán gracias a la buena voluntad mostrada hasta ahora por las partes implicadas». En este sentido, Carbunión precisó que «el actual Plan del Carbón establece garantías jurídicas para el consumo del carbón nacional, y los contratos vigentes con las eléctricas así lo constatan».
El crédito
El Consejo de Ministros ha concedido a Hunosa un crédito de 110 millones para gestionar el plan contra la caída del consumo de mineral autóctono.
El almacenamiento
El Gobierno central ha establecido que Hunosa deberá asumir un almacenamiento de carbón nacional hasta un máximo de dos millones de toneladas.
La patronal
Carbunión adelantó ayer que de aquí a finales de año prevén generar un stock de mineral de un millón de toneladas, una cifra que cubre ya el 50 por ciento del listón que Hunosa tiene establecido como tope de almacenamiento.
El objetivo
El programa encomienda a Hunosa «la adquisición del mineral y la gestión del almacenamiento temporal» con la idea de comercializar las reservas acumuladas cuando repunte el consumo por parte de las térmicas. Carbunión sostiene que el mes de septiembre será clave para analizar el verdadero alcance de la actual crisis.